Carabias. Patrimonio

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Carabias

(Guadalajara)GPS: 41.09, -2.71729

Carabias juega a esconderse tras el tupido telón de una alameda en el campo de Sigüenza, una vez dejado atrás el ejemplar más puro de nuestras ermitas pueblerinas, la de Palazuelos.

Carabias, escondido, anónimo, siempre lejano y siempre en silencio, ofrece al visitante como noticia la gracia de su antigüedad: un pueblo al que admirar y un escenario idoneo para reflexionar cerca del pasado. No solo la arcada románica de su iglesia de San Salvador, descubierta al fin, es señal evidente de un pasado remoto, sino que la luz de su entorno es luz que alumbro en la Baja Edad Media a personajes cuyos nombres registran los Libros de Historia: el Cardenal Mendoza, el lnfante don Juan Manuel que escribió en Pozancos, los obispos seguntinos acuden en tropel a la memoria cuando se camina en soledad por las calles de Carabias.

Por el barrio de arriba las viviendas se yerguen escalonadas e inconexas, las acacias y la hierba comparten protagonismo con las casas viejas en las que vivieron los hombres. Aquí el viejo paredón de adobe y entramado, allá la fuente de la Escopeta con su piloncillo seco. La vega, capricho de los hombres del Campo, mas abajo.

Los huertos de la Roqueña se riegan con el sobrante de la fuente que hay junto a la iglesia. El agua baja por canales ocultos que los campesinos entienden y hacen funcionar por medios rudimentarios. Cuentan que los huertos de la Roqueña dieron lo suficiente como para vivir y alimentarse hombres y animales domésticos, incluso cuando en el pueblo superaron el centenar de almas.

EI campanario añadido de la iglesia se asoma hacia la vega. Es un magnífico mirador sobre los pueblos de al otro lado: Pozancos, Ures, Riosalido, el Caserio de Matas, cada uno con su correspondiente envoltorio de alamedas.

Anejo a Palazuelos, el pequeño lugar de Carabias siguió sus vicisitudes históricas, perteneciendo durante varios siglos a los Mendoza de Guadalajara y Pastrana.

Fue este alto valle un espacio de asentamientos celtíberos, pues en el lugar conocido por el Tesoro, a occidente del pueblo, se encontró una importante necrópolis de los siglos VII al III antes de Cristo, en la cual aparecieron importantes restos de cerámicas, broches, ajuares y armas.

Visitas esenciales

 

Su monumento mas destacado es la iglesia parroquial, magnifico ejemplar del arte románico rural, con unas características muy peculiares de la zona seguntina. Perfectamente restaurada, asienta esta iglesia bajo empinada cuesta, en el lado norte de su Plaza Mayor. Esta iglesia, a pesar de haber sufrido varias reformas a lo largo de los siglos, muestra aun su encanto al viajero, y es claro ejemplo de la alta significación que la arquitectura románica alcanzo en estas tierras seguntinas.

Se rodea el templo, por sus costados de occidente y mediodía, por una galería porticada que cubre el atrio donde se celebrarían concejos y reuniones. EI ala sur esta dividida en dos sectores por una ancha lastra situada en su centro, teniendo a cada lado siete arcos que cargan sobre columnas pareadas, rematadas de sendos capitales con decoración vegetal.

EI ala occidental tiene también siete arcos similares a los anteriormente descritos y hoy es a través de ellos que se pasa al atrio. Este se cubre de armazón de madera, y desde el ángulo surge un gran arbotante de piedra que sostiene el conjunto.

La puerta de acceso al templo, sobre muro sur, se forma con un arco semicircular, liso, recubierto de otro exterior decorado con trazos geométricos-vegetales, con capiteles de tosca y maltratada iconografía. Sobre la esquina de sureste se alza la torrecilla del campanario, habiendo estado anteriormente, en su lugar la espadaña triangular, a modo de algunas iglesias románicas de regiones mas norteñas.

En la plaza del pueblo debe también admirarse una hermosa fuente con molduraje de tipo neoclásico, fresca despedida para el viajero.

Iglesia de San Salvador, en Carabias (Sigüenza, Guadalajara)Iglesia de San Salvador, en Carabias (Sigüenza, Guadalajara)mas
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