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Fortaleza defensiva del valle de Valdecarábanos

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  • Gratuito

El Castillo de Monreal se alza sobre un cerro aislado en el término municipal de Dosbarrios, dominando visualmente el valle de Valdecarábanos y buena parte de la llanura manchega oriental de la provincia de Toledo. Su emplazamiento estratégico explica su origen como fortaleza de control territorial y defensivo en una zona de antigua frontera medieval.

La visita al castillo invita a imaginar que, junto a sus muros, se asentó la primitiva población de Monreal, trasladada en el siglo XIV a su actual emplazamiento en la vega baja, dando lugar al actual núcleo de Dosbarrios una vez desaparecido el peligro fronterizo.

Dosbarrios, Toledo

Más detalles

  • Fortificaciones

  • Siglo XIII

  • Visita libre

Sobre este lugar

La primera referencia documental al castillo data de 1205, cuando el rey Alfonso VIII confirma su donación a la Orden de Santiago, realizada previamente por su propietario, el conde Fernando Núñez de Lara, quien había recibido estas tierras en 1189. Es muy probable que fuese este noble quien impulsara la construcción inicial de la fortaleza.

En 1207, el castillo ya aparece citado con el nombre de Monreal, según el fuero otorgado por el maestre santiaguista. Integrado en la red defensiva de la Orden de Santiago al sur del río Tajo, en torno a él se desarrolló una pequeña población con iglesia propia, documentada ya en 1214, que adoptó el fuero de Ocaña y pasó a denominarse Monte-Reyal.

 

Vista

El castillo nos permite disfrutar de magníficas vistas del valle en todo su esplendor. 

Durante el siglo XIV, la fortaleza y la vega anexa fueron cedidas por el comendador santiaguista a la villa de Dosbarrios. A partir del siglo XV, el caserío quedó despoblado y el castillo inició un proceso de abandono progresivo. En el siglo XVIII aún se conservaban elementos significativos como la plaza de armas y el foso, pero durante el siglo XIX, con las desamortizaciones, muchas de sus piedras fueron reutilizadas para construcciones agrícolas cercanas.

Arquitectónicamente, el castillo presenta una planta casi triangular, adaptada al cerro sobre el que se asienta. Está construido en mampostería ligada con argamasa de cal y arena. Conserva una torre semicircular en el flanco oriental, actualmente medio derruida, y dos estancias alargadas en el lienzo norte, cubiertas con bóvedas de cañón. Destaca también una entrada acodada, rasgo habitual en fortificaciones de tradición islámica, así como un aljibe interior destinado al abastecimiento de agua.

El recinto estuvo rodeado por una muralla de gran grosor y un foso hoy prácticamente desaparecidos. Desde su posición se ejercía un amplio control visual sobre los caminos de la Mancha toledana.

Tacto

Las ruinas y piedras del castillo nos evocan guerras del pasado. 

Detalles adicionales

El castillo se encuentra en estado de ruina avanzada. Las estructuras conservadas presentan pérdida de material en los cimientos, grietas en las bóvedas y daños visibles en la torre semicircular. Aun así, los restos permiten comprender con claridad la disposición original de la fortaleza.

Gusto

No te vayas sin probar la gastronomía local.

Algunas curiosidades: 

  • Existe la posibilidad histórica de que Dosbarrios estuviera dividido en dos núcleos: uno en torno al castillo y otro en la vega baja, lo que explicaría el origen de su nombre.
  • El castillo formó parte de la red defensiva de la Orden de Santiago, clave en la consolidación del territorio al sur del Tajo.
  • Su planta triangular es poco habitual y responde directamente a la adaptación al terreno.

Información destacada

  • Llevar calzado adecuado para caminos de tierra y terreno irregular.
  • Extremar la precaución al aproximarse a muros y bóvedas, ya que no están consolidados.
  • Evitar la visita en días de lluvia o viento fuerte.
  • Combinar la visita con un paseo por Dosbarrios para comprender el traslado histórico del antiguo Monreal a su emplazamiento actual.

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón