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En el corazón de Campisábalos, pequeño pueblo de la Sierra Norte de Guadalajara, se alza uno de los conjuntos más singulares del románico rural castellano. La iglesia de San Bartolomé, junto a la capilla de San Galindo, constituye una visita imprescindible para comprender la arquitectura medieval en los territorios de montaña. Un conjunto románico excepcional donde arquitectura, simbolismo y paisaje serrano se funden en perfecta armonía.
Campisábalos, Guadalajara
Plaza Mayor nº 1 19275-Campisábalos
Visita libre
Edad Media
Siglo XIII
Arquitectura religiosa
La iglesia de San Bartolomé es un templo románico del siglo XIII, levantado íntegramente en sillería, que se compone de dos elementos principales: la iglesia propiamente dicha y la capilla de San Galindo, adosada a su fachada meridional.
Su emplazamiento en el centro urbano refuerza su papel histórico como eje espiritual y social de la localidad, además de convertirla en uno de los hitos patrimoniales más destacados de la Sierra Norte.
La sobriedad de la sillería, la elegancia del ábside y la galería porticada crean una imagen poderosa y equilibrada.
El edificio presenta planta rectangular, con nave única de un tramo, rematada por un amplio presbiterio con tramo recto y un ábside semicircular, reforzado exteriormente por dos semicolumnas adosadas que alcanzan la cubierta y actúan como contrafuertes. En el lado este de la fachada sur se adosa una torre, elemento incorporado con posterioridad.
La cabecera, uno de los espacios más representativos del románico, se articula mediante un arco triunfal de medio punto que apoya sobre pilastras. El presbiterio se cubre con bóveda de cañón, mientras que el ábside lo hace con bóveda de horno, configurando un conjunto de gran pureza estilística.
El silencio del interior realza la acústica de la nave y refuerza la sensación de recogimiento.
El acceso al templo se realiza a través de un pórtico abocinado de cinco arquivoltas, que forma un cuerpo saliente en la fachada sur. Esta portada se encuentra cobijada por una galería porticada, elemento característico del románico serrano, compuesta por cinco columnas que descansan sobre un murete corrido.
Parte de esta galería fue desmontada cuando se adosó la torre, circunstancia que permite apreciar las distintas fases constructivas del conjunto.
La piedra fría y perfectamente labrada transmite el oficio y la solidez de la arquitectura medieval.
La capilla de San Galindo, adosada al muro sur de la iglesia, es una construcción de gran singularidad. Se trata de un espacio de una sola nave, de aproximadamente seis por tres metros, cubierto con bóveda de cañón reforzada por arcos fajones que descansan sobre columnas de fustes pareados.
Su cabecera se compone de un presbiterio más bajo y estrecho que la nave, rematado por un hemiciclo semicircular al interior y recto al exterior, una solución poco habitual que refuerza el valor arquitectónico del conjunto.
Románico rural del siglo XIII
Iglesia y capilla adosada (San Galindo)
Nave única y ábside semicircular
Galería porticada románica
Bóvedas de cañón y de horno
Uno de los conjuntos románicos más destacados de la Sierra Norte