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Bóveda decorada con pinturas murales de temática religiosa.

Convento de la Encarnación

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Durante más de 440 años fue hogar de monjas de clausura, convirtiéndose en uno de los corazones espirituales de Almagro. Historia, fe y arquitectura tras los muros de la clausura.

Fachada de iglesia de piedra con torre y contrafuertes.

Almagro, Ciudad Real

Más detalles

  • Arquitectura religiosa

  • Religioso

  • Siglo XVI

Sobre este lugar

El Convento de la Encarnación es uno de los conjuntos religiosos más significativos de Almagro. Fundado en el siglo XVI, estuvo habitado ininterrumpidamente por monjas de clausura hasta 2020, convirtiéndose en el último convento activo de la ciudad. Un convento que guardó silencio durante siglos.

 

Vista

Sobriedad manierista y elegancia heráldica en su portada.

El convento se levanta sobre las antiguas casas principales de Diego de Lucena y Juana Gutiérrez de Cavallería, quienes, al morir sin descendencia, donaron sus bienes para la fundación de un convento femenino. Aunque inicialmente se pensó para monjas franciscanas de Santa Clara, finalmente fue ocupado por religiosas dominicas, orden que lo habitó desde finales del siglo XVI hasta el siglo XXI.

La fundación contó con licencia real de Felipe II, reflejo de la importancia estratégica y espiritual de Almagro como centro religioso de su entorno.

Oído

El silencio de un espacio que durante siglos fue clausura.

Detalles adicionales

La licencia inicial para la fundación del convento fue concedida por Felipe II en 1571, siendo modificada en 1573 para permitir la instalación de monjas dominicas. El convento comenzó a ocuparse en torno a 1579.

La iglesia se construyó posteriormente, con financiación de la Corona, y quedó finalizada hacia 1597. A finales del siglo XVII el conjunto atravesó una profunda crisis económica que obligó a acometer obras urgentes de mantenimiento.

Estas reformas fueron posibles gracias a la aportación del primer Conde de Valdeparaíso, quien en 1706 fue reconocido como patrono del convento. Durante la Guerra Civil se perdieron los retablos históricos.

El 11 de octubre de 2020, las últimas monjas de clausura abandonaron el convento, cerrando una etapa de más de cuatro siglos de vida monástica.

Tacto

Piedra sobria, muros gruesos y arquitectura pensada para el recogimiento.

La iglesia presenta planta de cruz latina con cabecera poligonal, rasgo que refuerza su carácter manierista. El crucero conserva lienzos dedicados a San Juan Bautista, San Juan Evangelista, San Diego y San José, vinculados a la onomástica de los fundadores.

La nave se divide en dos tramos cubiertos con bóveda de cañón con arcos fajones y lunetos. En el primer tramo aparece el escudo de la orden dominica y la fecha de 1597. Las capillas laterales, de escasa profundidad, se abren entre pilastras toscanas.

Exterior

La portada de acceso es uno de los elementos más destacados. Consta de dos cuerpos:

  • El inferior, del siglo XVI, con arco de medio punto y falso alfiz.

  • El superior, añadido en el siglo XVIII, decorado con el elegante escudo de los Condes de Valdeparaíso.

 

Información destacada

El estado de conservación es bueno. El conjunto conserva su estructura histórica, aunque ha perdido parte de su patrimonio mueble original, al perder su comunidad religiosa en 2020. Pendiente de usos culturales y patrimoniales.

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