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Puerta fortificada con torre y campanario al fondo

Arco de la Malena

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El Arco de la Malena es uno de los elementos patrimoniales más significativos del casco histórico de Tarancón. Se trata de una construcción medieval que formaba parte del antiguo sistema defensivo de la villa, funcionando como puerta principal de acceso al recinto amurallado, concretamente al llamado barrio del Castillejo.

Arco de piedra con muralla almenada

Tarancón, Cuenca

Más detalles

  • Fortificaciones

  • Siglo XI

Sobre este lugar

Este arco constituía el único punto de entrada al núcleo urbano fortificado, por lo que tenía un papel estratégico fundamental en la defensa de la población frente a posibles ataques enemigos.

La construcción del Arco de la Malena se sitúa en torno al siglo XI, en plena Edad Media. Desde sus almenas, los soldados vigilaban y defendían el acceso a la villa, controlando el paso y repeliendo posibles incursiones.

El monumento ha sufrido diversas modificaciones a lo largo del tiempo, especialmente durante el siglo XX. Hasta mediados de ese siglo, sobre el arco y uno de sus torreones se levantaba una construcción conocida como el camarín de la Virgen.

La puerta del pasado

El arco se alza como un umbral de piedra que conecta la Tarancón actual con su pasado medieval fortificado.

En torno a los años 50, se llevó a cabo una importante reforma que transformó notablemente su aspecto:

  • Se retiró el camarín de la Virgen.

  • Se niveló el alzado de los muros.

  • Se añadieron almenas, siguiendo criterios historicistas propios de la época.

  • Se tapiaron algunos accesos, como la puerta de una de las torres.

La configuración actual del Arco de la Malena es, en gran medida, resultado de esta intervención del siglo XX.

Ecos de guardia

El silencio del lugar invita a imaginar las voces de los soldados vigilando desde las almenas.

Detalles adicionales

El arco presenta una fachada exterior formada por un arco de medio punto flanqueado por dos torres de planta poligonal. En estas torres se conservan aberturas abocinadas, probablemente de carácter defensivo, desde las que se podía atacar al enemigo protegido por el parapeto.

En cuanto a los materiales y técnicas constructivas, combina:

  • Sillarejo de gran tamaño en las dovelas del arco y en los remates de las esquinas.

  • Mampostería en el resto de los paramentos.

La fachada interior se desarrolla en un solo plano y muestra:

  • Dos vanos laterales con arcos de medio punto, correspondientes a las antiguas puertas de acceso a los torreones (actualmente tapiadas).

  • Un vano central con arco rebajado, que daba acceso al interior del recinto amurallado.

Mampostería defensiva

La rugosidad de la piedra revela las técnicas constructivas medievales empleadas para la defensa.

El Arco de la Malena constituye la prueba más evidente de la existencia del recinto amurallado medieval de Tarancón. Su importancia queda reflejada incluso en la etimología del nombre de la localidad, que según algunos autores podría derivar del término “trancón”, en referencia al gran palo que se colocaba para cerrar las puertas del arco y proteger la ciudad.

Información destacada

  • Conserva su estructura original medieval

  • Modificado en el siglo XX, especialmente en la década de 1950

  • Integrado en el entorno urbano actual