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Un recorrido por la historia de Talavera a través de un conjunto monumental que une convento, iglesia y colegio en pleno corazón de la ciudad. Un conjunto monumental que resume seis siglos de historia religiosa, educativa y social en Talavera.
Talavera de la Reina, Toledo
Plaza San Jerónimo, 1, 45600 Talavera de la Reina, Toledo
Jueves a sábado de 10:00-14:00h y 16:00-18:00h
Domingo de 10:00-14:00h.
Entrada: 3 euros
Visita libre
Renacimiento
Mudéjar
Siglo XIV
Siglo XV
Arquitectura religiosa
El conjunto ocupa una manzana completa delimitada por la Plaza del Arzobispo Don Pedro Tenorio, la Plaza de San Jerónimo y las calles Gabriel Alonso de Herrera y Río Tajo.
Descubre la mezcla de estilos que narran la evolución artística de Talavera.
Está compuesto por tres edificios principales:
El Colegio de San Prudencio (antiguo asilo), edificio rectangular de estilo mudéjar del siglo XV, con tres alturas. Su portada principal renacentista se compone de arco de medio punto flanqueado por columnas jónicas y rematada por un templete clásico que alberga una imagen en cerámica talaverana del santo. En su interior, las dependencias se organizan en torno a una galería con arcos y zócalos decorados con azulejería de Ruiz de Luna (principios del siglo XX). Actualmente alberga el Centro Regional de Innovación Digital (CRID).
El antiguo convento de Santa Catalina o San Jerónimo, fundado en 1397 por el arzobispo Pedro Tenorio. De su etapa medieval se conserva la llamada Puerta del Serafín o Querubín, con arco de medio punto y apuntado enmarcado en alfiz gótico. El edificio, muy transformado, conserva su claustro (Patio de los Artesanos), de planta cuadrada y arcadas de medio punto.
La iglesia de Santa Catalina o San Jerónimo, cuya construcción comenzó en 1455 y fue inaugurada en 1469, con reformas posteriores hasta el siglo XVII. Es un templo de transición del gótico al Renacimiento, con añadidos barrocos. Consta de una sola nave, ábside semicircular, cúpula sobre pechinas decoradas y capillas laterales.
Escucha el silencio histórico entre arcos y muros centenarios.
La iglesia presenta elementos arquitectónicos de gran interés, como la escalera volada que da acceso al coro (obra del maestro Guerra, 1551), la sacristía octogonal y el retablo mayor barroco. En las pechinas de la cúpula se representan los cuatro evangelistas, acompañados por los Padres de la Iglesia latina: San Jerónimo, San Agustín, San Ambrosio y San Gregorio Magno.
En el exterior destacan los grandes contrafuertes atribuidos a Juan de Herrera, arquitecto del Monasterio de El Escorial, añadidos para reforzar la estabilidad del edificio. La cabecera recuerda simbólicamente el puente de un galeón, representando la Iglesia como nave de Pedro. Bajo este detalle se aprecia el escudo del arzobispo Pedro Tenorio.
A lo largo de su historia el conjunto ha tenido múltiples usos: convento jerónimo, cuartel, fábrica de sedas, residencia jesuita, colegio de huérfanos bajo la advocación de San Prudencio y centro educativo. En la actualidad mantiene funciones educativas y culturales, y fue restaurado recientemente (2018).
Siente la textura del granito, el ladrillo mudéjar y la cerámica talaverana.
Los religiosos jerónimos fueron conocidos por su labor como copistas y por disponer de una de las boticas más importantes de la zona. El conjunto incluye también antiguas dependencias productivas como almazara y tenerías, integradas hoy en espacios museísticos.
El complejo constituye uno de los enclaves patrimoniales más representativos del casco histórico talaverano, reflejando la evolución arquitectónica y social de la ciudad desde la Baja Edad Media hasta la actualidad.