Cargando...
Dale un nombre a tu nueva lista de favoritos que te ayude a identificarla fácilmente.
Por ejemplo: "Planes de fin de semana en Castilla-La Mancha", "Paisajes naturales", "Rutas gastronómicas"... o cualquier nombre que se ajuste a tus planes.
Situada junto a la Mezquita del Cristo de la Luz y a pocos minutos de la Plaza de Zocodover, la Puerta del Sol es uno de los accesos históricos más representativos de Toledo y una magnífica muestra del mudéjar toledano. Una torre albarrana de origen árabe que resume siglos de historia defensiva y artística en el norte del casco histórico.
Toledo, Toledo
La puerta se sitúa en la zona conocida antiguamente como barrio de la Cruz, al norte de la medina andalusí. Está en la zona norte del casco histórico, Patrimonio de la Humanidad
Se sitúa junto a la Mezquita del Cristo de la Luz y a pocos minutos de la Plaza de Zocodover
En sus inmediaciones se encuentran:
Acceso libre
Acceso gratuito
Visita libre
Mudéjar
Siglo XIV
Fortificaciones
Patrimonio Humanidad
El enclave ya existía en el siglo I d. C., adosado a la muralla romana como un sencillo torreón construido con grandes sillares de granito.
Entre los siglos X y XI, durante el periodo islámico, la estructura se transforma en una potente torre cuadrada de carácter defensivo. Su posición estratégica protegía el acceso norte a la medina andalusí.
En el siglo XIV, tras la Guerra Civil entre Pedro I y Enrique de Trastámara, el arzobispo Pedro Tenorio impulsa una profunda reforma mudéjar, dando lugar a la imagen que en gran medida se conserva hoy. En esa misma etapa también se reforman el Puente de San Martín y el Castillo de San Servando.
En el siglo XVI era conocida como Puerta de la Herrería, debido a la presencia de talleres de forja en sus inmediaciones. En esta época se añade el medallón de mármol con la escena del milagro de San Ildefonso, obra atribuida a Juan Bautista Monegro.
En el siglo XVII y XVIII se incorporan las pinturas del Sol y la Luna, que acabarían dando nombre definitivo a la puerta.
El contraste entre piedra romana y decoración mudéjar.
La Puerta del Sol es una torre albarrana, es decir, una torre defensiva adelantada y unida a la muralla mediante un lienzo. La planta está formada por:
El conjunto se estructura en tres niveles:
Primer cuerpo
Dos tramos cubiertos por bóvedas, uno con nervadura cuatripartita y otro baído, separados por el rastrillo.
Segundo cuerpo
Espacio abovedado destinado a funciones de guardia.
Azotea
Rodeada de merlones, funciona como mirador hacia el arrabal y el norte de la ciudad.
Piedra que ha atravesado más de mil años de historia.
Este conjunto permite comprender la complejidad defensiva del Toledo medieval. Predomina el mudéjar toledano, visible en:
Se reutilizan materiales de épocas anteriores:
La fachada norte presenta un gran arco túmido enmarcado por alfiz, que encuadra a su vez otro arco de herradura islámico, coronado por un paño decorativo de arcos entrecruzados en ladrillo.
La torre presenta además varios elementos defensivos
Estos recursos reflejan su función militar como punto clave de control y defensa.
El medallón de San Ildefonso
En el arco interior destaca un gran medallón de mármol que representa la imposición de la casulla a San Ildefonso por la Virgen. Esta escena es uno de los milagros más emblemáticos vinculados al patrón de Toledo.
Sobre este relieve aparecen las pinturas del Sol y la Luna, añadidas en el siglo XVIII, que dieron nombre definitivo al monumento.