Cargando...
Dale un nombre a tu nueva lista de favoritos que te ayude a identificarla fácilmente.
Por ejemplo: "Planes de fin de semana en Castilla-La Mancha", "Paisajes naturales", "Rutas gastronómicas"... o cualquier nombre que se ajuste a tus planes.
Alejada de núcleos comerciales y políticos, Alcaráz se convirtió en un destacado centro cultural y artístico en la Edad Media y, sobre todo, en el Renacimiento. Pasear por sus empedradas callejuelas es sumergirse en una atmósfera medieval y permite descubrir la ciudad declarada Conjunto Histórico-Artístico. Prepárate para disfrutar de sus monumentos renacentistas y barrocos, testigos de su pasado glorioso, y de su privilegiado entorno natural.
Alcaraz, Albacete
Tomemos aire y respiremos el aire puro de la serranía que rodea esta bella ciudad para perdernos por sus callejuelas y sorprendernos a cada pasado, descubriendo un arco, una portada, un detalle labrado en los muros de piedra rojiza. El rico patrimonio monumental de Alcaraz se refleja nada más poner un pie en la Plaza Mayor, una de las más bellas y singulares de España. Sobria y envuelta en solemnidad, este recinto fue ágora, mercado y centro de reuniones de los lugareños. Sin duda, una de sus peculiaridades son las dos torres renacentistas anejas, la de la iglesia de la Santísima Trinidad y la del Tardón, imagen icónica de la localidad. En la plaza se encuentran el Ayuntamiento, la Lonja del Corregidor y la Regatería. Por el arco de Zapatería se toma el camino hacia el cementerio, donde se encuentra la tumba de Francisco Ríos «El Pernales», famoso bandolero de principios del siglo XX. Desde la plaza se accede también al taller de Alfombras, ubicado en el interior de la Puerta de la Aduana, donde podemos descubrir el antiquísimo arte de tejer. Hay más por descubrir pues estamos en una de las ciudades con más densidad monumental de toda Castilla-La Mancha: la casa de los Galiano, el Monasterio de Santa María Magdalena o el convento de San Francisco son algunos de esos tesoros que se esconde en el deambular por sus calles y plazas. Un agradable paseo nos conduce al cerro donde se encuentran los restos del Castillo, que llegó a contar con hasta siete puertas, y desde donde disfrutamos de unas bellas vistas con la Sierra de Alcaraz al fondo; vistas que también tenemos desde el cerro de Santa Bárbara donde se levanta el monumento al Sagrado Corazón de Jesús.
Desde el cerro del Castillo con la sierra de Alcaraz como telón de fondo.
De romería
A poco más de cinco kilómetros de la ciudad se levanta el Santuario de Nuestra Señora de las Cortes, en la que se celebra la romería más antigua de España (1222) y la más multitudinaria de la provincia de Albacete. Aquí, en 1265, Alfonso X el Sabio se reúne con su suegro Jaime I de Aragón para delimitar terrenos de conquista, celebrando Cortes conjuntas, de donde toma su nombre el santuario y la advocación de la Virgen. Las romerías se celebran el 1 de mayo, el 26 de agosto y el 8 de septiembre. Esta última fecha es el día grande –Fiesta de Interés Turístico Regional–, cuando se acompaña a la Virgen de Cortes a su Santuario; los romeros hacen el recorrido andando, muchos en peregrinación desde los pueblos vecinos, incluso desde otras provincias. Al alba sale la imagen de la población, recorriendo con dificultad un camino abarrotado de fieles.
Alcaraz deleita con su cocina serrana, destacando platos como el ajo pringue, las gachas manchegas y los dulces artesanales. El sabor del cordero asado, acompañado de un buen vino de la tierra, es una experiencia única.
Los paisajes naturales que rodean Alcaraz son un magnífico escenario para la práctica del senderismo o el ciclismo, o para disfrutar de la belleza natural con un tranquilo paseo. A tres kilómetros se encuentra la Microrreserva de los Batanes y la Molata, donde los ríos Escorial y Mesta se juntan con el río Alcaraz dibujando un paisaje con barrancos, paredes calizas y saltos de agua de gran belleza paisajística. El antiguo trazado de la Vía Férrea Baeza-Utiel, que nunca llegó a utilizarse, es hoy la Vía Verde de la Sierra de Alcaraz, un trazado con encanto propio e innumerables túneles perfectamente iluminados ideal para un paseo en bicicleta. Y en la Microrreserva del Estrecho del Hocino, un desfiladero formado por el río Salobre, podemos disfrutar de un agradable paseo entre robles y enebros.
El aire serrano trae consigo el aroma de la leña quemada en los hogares, el romero silvestre y la tierra húmeda tras una lluvia otoñal.