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Un pueblo donde la esencia de La Mancha se mantiene viva entre historia, campo y costumbres heredadas.
Tarazona de la Mancha es una localidad que conserva con naturalidad la esencia del mundo rural manchego. Situada en la provincia de Albacete, ofrece a la persona visitante una experiencia auténtica, marcada por la tranquilidad, la vida cotidiana del pueblo y un patrimonio discreto pero significativo.
Su carácter hospitalario, unido a un ritmo de vida pausado, convierte a Tarazona de la Mancha en un destino ideal para quienes buscan conocer La Mancha desde dentro, sin artificios.
Actividades
Aparcamiento
Atención al visitante
Restaurantes y alojamientos
Tarazona de la Mancha, Albacete
Miércoles en la Plaza Felipe Sotos Redondo de 9:00 a 14:00 h
Más de 4.000 habitantes
Tarazona de la Mancha se localiza en la llanura manchega, dentro de la provincia de Albacete, en un paisaje dominado por campos de cultivo, viñedos y horizontes abiertos. Este entorno ha condicionado históricamente su economía, basada en la agricultura y en las actividades tradicionales ligadas al campo.
El municipio mantiene una estructura urbana clara, con calles amplias y una plaza central que articula la vida social, reflejo de una comunidad muy vinculada a sus tradiciones y a su territorio.
La arquitectura tradicional manchega de su Plaza Mayor, y el colorido de los disfraces cuando llega el carnaval.
La historia de Tarazona de la Mancha está estrechamente ligada a la evolución de La Mancha oriental, formando parte de los procesos de repoblación y organización del territorio tras la Reconquista. A lo largo de los siglos, la localidad ha sabido conservar su identidad, adaptándose a los cambios sin perder sus raíces.
El conjunto urbano se organiza en torno a la Plaza Mayor típica con balconaje corrido de madera, baluartes y esquinas con arcos de sillería que se abren a las calles adyacentes. No dejes de pasear entre los arcos que recogen los soportales clásicos de las plazas de este tipo, pero en pequeñas dimensiones.
El patrimonio de Tarazona de la Mancha incluye elementos religiosos y civiles que forman parte de la memoria colectiva del municipio. Destaca la iglesia parroquial de San Bartolomé, eje espiritual y arquitectónico del pueblo Otros elementos que vale la pena visitar son sus casas hidalgas, con portadas de cantería de un barroco contenido, las pinturas policromas rococós de la ermita de San Roque, o la ermita de San Antón, de estilo barroco, que destaca por su torre de chapitel.
Platos manchegos honestos, elaborados con productos locales y sabores reconocibles.
Las fiestas y celebraciones populares ocupan un lugar destacado en el calendario. Tarazona de la Mancha destaca por su carnaval, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional. Su particularidad son las "mascarutas", atavío tradicional con una gran tela que cubre el cuerpo, cajas de cartón en la cabeza, y máscara de tela en la cara. Ojo, que dan la murga, con un mosqueo, un matamoscas hecho de palo y cintas.
Y a finales de agosto, las fiestas mayores de San Bartolomé Apóstol,, patrón de la población, se celebran con una semana cultural previa y otra de Feria y Fiestas. Las fechas exactas varían según el día de la semana que cae la festividad del patrón, teniendo por costumbre que comiencen el fin de semana anterior a la misma.
Además de las corridas de toros, en las fiestas patronales destacan el baile y la cabalgata, un desfile de gran vistosidad donde participan carrozas, charangas, caballistas, bandas de música, la Reina de las Fiestas y su corte de honor, etc.
El último día de los festejos, como colofón de los mismos, se realiza una invitación general para todo el pueblo: unas calderetas hechas con la carne de los toros lidiados en las fiestas.
La cultura popular se expresa también a través de la gastronomía, basada en productos sencillos y recetas heredadas, donde el pan, el aceite, las carnes y los productos de la huerta tienen un papel protagonista. Estas tradiciones culinarias se transmiten de generación en generación y forman parte esencial de la identidad tarazonera.
El entorno natural, sin grandes accidentes geográficos, invita a paseos tranquilos y a la observación del paisaje manchego, especialmente atractivo al amanecer y al atardecer, cuando la luz transforma la llanura.
Localidad manchega de la provincia de Albacete
Entorno agrícola y rural
Patrimonio religioso tradicional
Carnaval declarado Fiesta de Interés Regional
Gastronomía manchega
Albacete, Provincias y Localidades
Albacete, Albacete
Albacete, Albacete
Tamajón, Guadalajara
Albacete, Albacete
Solana del Pino, Ciudad Real
Quintanar del Rey, Cuenca