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Vista lejana del castillo

Albaladejo

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Albaladejo, en el corazón de la provincia de Ciudad Real, es un destino ideal para quienes buscan desconectar y descubrir la auténtica esencia de La Mancha. Sus paisajes tranquilos, su ambiente acogedor y sus tradiciones invitan al visitante a pasear sin prisas, disfrutar de la naturaleza y conocer un pueblo donde el tiempo parece detenerse.

Interior de unas ruinas de piedra antiguas con muros erosionados, ventanas pequeñas y un arco parcial, abiertas al cielo azul con nubes blancas.

Albaladejo, Ciudad Real

Más detalles

  • Entre 1.000 y 2.500 habitantes

  • Campo de Montiel

Sobre este lugar

Albaladejo invita a viajar a través del tiempo. Su casco histórico, con calles empinadas y casas tradicionales, conserva el encanto de los pueblos manchegos de antaño. La Casa Grande, antiguo convento de los Caballeros de la Orden de Santiago, y el Convento de San Miguel recuerdan la importancia de este enclave en la Edad Media.

La Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, construida en el siglo XIII junto a los restos del castillo, es uno de los monumentos más representativos del municipio. En el corazón del pueblo, la Plaza de la Constitución sorprende al visitante con un impresionante mosaico romano que testimonia su pasado milenario.

Tacto

Toca las piedras centenarias del castillo y de la iglesia, siente la rugosidad de las paredes encaladas y el empedrado de las calles. Cada rincón de Albaladejo transmite la fuerza del tiempo y la permanencia de sus raíces.

A solo dos kilómetros del núcleo urbano se encuentra la Villa romana de Puente de la Olmilla, una joya arqueológica del siglo IV donde se han hallado mosaicos y restos de estructuras agrícolas tardoimperiales. También merece una visita El Molinillo, otro yacimiento con restos de asentamientos antiguos cerca del antiguo Camino Real.

La Cueva de la Virgen de Peñarrubia y la ermita de San Isidro completan la experiencia natural y espiritual de Albaladejo, ofreciendo al visitante paisajes de singular belleza y espacios de recogimiento. En conjunto, este pequeño pueblo representa a la perfección la esencia cultural y paisajística del Campo de Montiel.

Gusto

Los sabores de Albaladejo son un reflejo del Campo de Montiel: aceite de oliva de producción local, platos de caza, migas, pisto y dulces artesanos. Cada bocado conecta con la tradición y el trabajo de su gente.

Detalles adicionales

Patrimonio: Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, restos del Castillo, Casa Grande, Convento de San Miguel, mosaico romano en la Plaza de la Constitución, Villa romana de Puente de la Olmilla y yacimiento de El Molinillo.

 

Naturaleza: Entorno de suaves colinas, olivares, encinares y manantiales naturales, ideales para el senderismo y la observación de aves.

 

Fiestas: San Antonio Abad (enero), San Isidro Labrador (mayo) y fiestas patronales de la Virgen del Rosario (octubre).

 

Gastronomía: Gachas manchegas, caldereta de cordero, carne de caza, aceite de oliva virgen extra local y dulces caseros.

Olfato

El entorno natural de Albaladejo desprende frescos aromas a tierra húmeda, tomillo y olivo. Durante la romería de San Isidro, los perfumes del campo se mezclan con el humo de las hogueras y el olor del pan y los guisos tradicionales.

Albaladejo ofrece una experiencia rural donde historia y naturaleza se entrelazan. Su ubicación estratégica permite explorar todo el Campo de Montiel, una comarca vinculada a las rutas del Quijote. Los visitantes pueden disfrutar de la tranquilidad de sus paisajes, del sabor de su gastronomía y del calor de una hospitalidad genuinamente manchega.

Información destacada

Comarca: Campo de Montiel

 

Extensión: 48,94 km²

 

Altitud: 915 m

 

Población: 1.003 habitantes (INE 2024)

 

Fiestas principales: San Antonio Abad, San Isidro y Virgen del Rosario

 

Recomendado para: Turismo cultural, arqueológico, rural y de naturaleza

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón