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Alcoba de la casa de piedra de Alcolea del Pinar

Alcolea del Pinar

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En las altas parameras de Guadalajara, muy cerca de tierras sorianas, Alcolea del Pinar se levanta junto a la masa boscosa que da nombre a la localidad. En el pequeño núcleo urbano, que ha sido históricamente lugar de paso, abre sus puertas la peculiar Casa de Piedra, el personalísimo Jardín de Máximo Rojo y la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario.

Iglesia de la Concepción de Tortonda

Alcolea del Pinar, Guadalajara

Sobre este lugar

Junto a la autovía que une Madrid con Zaragoza, la Casa de Piedra es uno de esos peculiares rincones que no deben pasar desapercibidos para el visitante que se acerca a Alcolea del Pinar. Se trata de una llamativa vivienda tallada a golpe de pico en un enorme bloque de roca. Fue un vecino sin recursos, Lino Ventura, quien a principios del siglo XX y durante más de 20 años se afanó día y noche –a la luz de las teas– para «esculpir» una vivienda completa que despierta el interés y la curiosidad de visitantes y no pocos personajes ilustres. Muy cerca se encuentra la Galería Museo Perdices, obra de Antonio García Perdices, con un estilo original que transita entre el art déco y la santería.

También peculiar y muy original es el llamativo Jardín de Máximo Rojo, un proyecto muy personal e inclasificable de este vecino que durante años fue creando una serie de esculturas y objetos que en conjunto ofrecen una imagen más bien surrealista entre un jardín, una chatarrería y un cementerio.

En la parte alta del pueblo encontramos la sencilla Iglesia de la Virgen del Rosario con su torre rematada con un chapitel metálico y un bonito atrio. 

En los alrededores de estas tierras altas se diseminan las pedanías de Cortes de Tajuña, Garbajosa, Tortonda –con las ermitas de San Lorenzo y la de San Roque– y Villaverde del Ducado –con una interesante iglesia románica.

El Camino del Cid

Por Alcolea del Pinar pasa el Camino del Cid, un itinerario turístico y cultural que atraviesa España de noroeste a sudeste y sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, el famoso caballero medieval del siglo XI. Los lugares, parajes y castillos que aparecen en el Cantar de mío Cid forman la columna vertebral de este itinerario. También recorre algunos lugares que no aparecen en el Cantar pero que están vinculados a la figura histórica del Cid. Se trata de una ruta «esencialmente rural donde la tranquilidad y el contacto directo con la tierra están asegurados» tal y como explican sus promotores.  

Detalles adicionales

Muy cerca de Alcolea del Pinar es casi obligado acercarse al Parque Natural del Barranco del Río Dulce. Los amantes del turismo activo y el contacto con la naturaleza encontrarán aquí un rincón de gran belleza. Sus impresionantes paredes son el hogar de una importante colonia de buitres leonados y otras aves rapaces que sobrevuelan un entorno que se hizo famoso gracias al naturalista Félix Rodríguez de la Fuente y su inolvidable El hombre y la tierra. Recorrer sus senderos es una experiencia mágica, ideal para el senderismo y la bicicleta de montaña. Y, a tiro de piedra, está también la ciudad de Sigüenza, una joya medieval en el corazón de Castilla-La Mancha. El paseo por sus calles y plazas nos sumerge en un periplo histórico largo e intenso. En su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, no podemos perdernos la Catedral, con el Doncel de Sigüenza de fama mundial, el Castillo que domina el entorno, hoy Parador de Turismo, la Plaza Mayor y sus iglesias y ermitas

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