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En Driebes, la vida cotidiana transcurre entre el paisaje agrícola, las rutas del Tajuña y un yacimiento arqueológico que ha revolucionado la historia de la región: la antigua ciudad romana de Caraca. Un enclave perfecto para quienes buscan naturaleza suave, patrimonio singular y la calma auténtica de la Alcarria.
Driebes, Guadalajara
Menos de 1.000 habitantes
La Alcarria
El corazón del municipio late alrededor del Cerro de la Virgen de la Muela, donde se han documentado restos prerromanos, romanos, visigodos y medievales en un conjunto declarado Bien de Interés Cultural. La ermita que corona el cerro es punto devocional para los vecinos, y sus calles conservan la sencillez de los pueblos de la Alcarria baja.
Imprescindible visitar el yacimiento del Cerro de la Virgen de la Muela, un amplio espacio arqueológico donde se reconocen estructuras romanas y visigodas, con vistas abiertas sobre la Alcarria y el valle del Tajuña.
Driebes sorprende por la riqueza patrimonial que esconde su entorno. El yacimiento de Caraca ha permitido identificar viviendas, calles, estructuras termales, áreas de actividad artesanal y una gran necrópolis visigoda, revelando una ocupación que abarca desde épocas carpetanas e ibéricas hasta el final del mundo romano. En cerretes cercanos también se han encontrado restos de un castro ibérico y cerámicas celtíberas, completando un mosaico histórico único en la provincia.
Además de su atractivo arqueológico, Driebes ofrece un paisaje suave que acompaña a los viajeros en rutas de senderismo y ciclismo a lo largo del río Tajuña o por la Vía Verde. La Ermita de Nuestra Señora de la Muela, desde su mirador natural, es un lugar de silencio y panorámicas abiertas. El pueblo celebra cada 29 y 30 de septiembre la festividad de San Miguel, una cita donde tradición, gastronomía y ambiente local se mezclan en una celebración muy querida.
El río Tajuña ofrece un murmullo constante que acompaña el canto de las aves y el silencio propio de los olivares y los caminos rurales.
La esencia rural de Driebes se aprecia en sus calles tranquilas, su horizonte agrícola y la hospitalidad alcarreña de sus habitantes. Es un destino perfecto para quienes buscan combinar cultura, arqueología y naturaleza sin prisas. Sus rutas cercanas permiten conectar fácilmente con otros enclaves de la Alcarria, como Mondejar, Almoguera o Pastrana.
Un paseo por la Vía Verde y los caminos naturales permiten disfrutar de la textura rugosa de los árboles, la tierra compacta de los senderos y las piedras que marcan los caminos del Tajuña.
El entorno natural del Tajuña suaviza el paisaje con fresnedas, olivares y zonas de ribera, creando espacios ideales para pasear, pedalear o simplemente contemplar el territorio. El visitante puede recorrer la Vía Verde siguiendo antiguos trazados ferroviarios o adentrarse en caminos rurales donde predominan los aromas del campo y el sonido del viento entre los cultivos.
En fechas festivas, especialmente en San Miguel, el pueblo despliega su gastronomía más tradicional, con platos caseros, embutidos y guisos elaborados con productos locales y vinos de la D.O. Mondéjar, a la que pertenece el pueblo. Todo ello convierte a Driebes en un destino que une autenticidad rural y patrimonio singular, siempre con ese toque de calma alcarreña que hace bajar revoluciones incluso a la persona viajera más inquieta.