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Convento del Carmen de Pastrana

Pastrana

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Pastrana es uno de los pueblos más bonitos de España. Ese reconocimiento hace honor a su intensa historia, a su encanto rural y al monumental patrimonio que conserva. Perderse por sus estrechas y empedradas calles es una bocanada de sosiego. La visita hace volar la imaginación descubriendo leyendas e historias de ilustres personajes que forman parte del devenir de esta villa como la Princesa de Éboli, Santa Teresa de Jesús o Camilo José Cela.

Museo Parroquial de Tapices de Pastrana

Pastrana, Guadalajara

Sobre este lugar

Ubicado en la vega del río Arlés, entre los valles de los ríos Tajo y Tajuña, Pastrana se levanta en un bello entorno natural. Es un coqueto y bello pueblo medieval y renacentista, cargado de historia y lleno de rincones mágicos en los que disfrutar de una experiencia única. La Villa Ducal de Pastrana encierra un rico patrimonio que le ha valido el título de Conjunto Histórico Artístico. 

La plaza de la Hora es el centro neurálgico y en el que bien podemos comenzar el paseo por esta encantadora villa. Aquí se levanta, imponente, el Palacio Ducal, de estilo renacentista y con abundancia de elementos manieristas. Fue mandado construir por Ana de la Cerda en 1542 a Alonso de Covarrubias, el gran arquitecto del momento. En la torre derecha de la fachada –según se mira de frente– se abre un balcón enrejado, allí se asomaba la princesa de Éboli, que estuvo retenida y prisionera en esa torre por orden de Felipe II entre 1581 y 1592. La visita del Palacio es una auténtica aventura que nos sumerge en el Renacimiento, entre salas y rincones que guardan secretos de una historia intensa, con elementos maravillosos como los artesonados de estilo plateresco o los zócalos de azulejería toledana de estilo mudéjar. 

En el recorrido por el urbanismo que se quiebra y empina a cada paso descubrimos bellos rincones, callejuelas, murallas, puertas, palacios, casas nobiliarias… Llaman nuestra atención el Colegio de San Buenaventura, el Palacio Viejo, el Palacio de los Burgos, la Casa de la Inquisición, la Casa del Caballero Calatravo, la Antigua Sinagoga, la Casa de Moratín, la del Consejo o la del Deán, la Plaza de Toros, la Fuente de los Cuatro Caños, el Arco de San Francisco… La lista es interminable. Obligada es la visita a la Colegiata, con su iglesia del siglo XIV, que alberga una espectacular colección de tapices flamencos en su Museo Parroquial. 

El ambiente de espiritualidad también se respira en la villa, sobre todo al acercarnos a los espacios conventuales por donde hace casi 500 años se paseaba Teresa de Jesús. La Santa abulense fundó el Convento de San José y el Convento del Carmen donde estuvo san Juan de la Cruz como maestro de novicios; en este último abre sus puertas el Museo del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa, y en la huerta se conserva la vieja ermita de San Pedro. Por su parte, el Convento de San Francisco acoge hoy un establecimiento hostelero.

Tras el paseo, al caer la tarde, podemos acercarnos a los miradores del Calvario o al del Sagrado Corazón de Jesús, desde los que se tienen unas impresionantes vistas de todo el caserío.

Sonido y ambiente

Espectacular es el ambiente que se respira durante la celebración del Festival Ducal, que transforma calles y plazas en un escenario vivo del Siglo de Oro, donde trajes de época, cornetas y danzas renacen entre piedras centenarias, envolviendo al visitante en un ambiente festivo que respira historia y esplendor.

El viaje de un Nobel

«A la mañana siguiente, cuando el viajero se asomó a la plaza de la Hora, y entró, de verdad y para su uso, en Pastrana, la primera sensación que tuvo fue la de encontrarse en una ciudad medieval, en una gran ciudad medieval...». Las palabras de Camilo José Cela, premio Nobel de Literatura, nos trasladan a 1948 cuando el escritor recorrió estas tierras plasmando esa experiencia en su Viaje a la Alcarria. Pastrana es la penúltima parada de ese viaje y el libro nos ofrece una pequeña guía de lo que vio y vivió el genial narrador. 

Detalles adicionales

El Festival Ducal –Fiesta de Interés Turístico Provincial– es una cita popular, diversa, atractiva para grandes y pequeños que ofrece actividades culturales en espacios emblemáticos y ambientadas en el Siglo de Oro, momento histórico de mayor esplendor de Pastrana. Teatro, títeres, conciertos, mercado renacentista, conferencias y jornadas gastronómicas se desarrollan durante unas jornadas en las que destacan, por su colorido y espectacularidad, las recreaciones históricas y el desfile de trajes renacentistas y barrocos: reyes, príncipes, nobles, clérigos, soldados, músicos y plebeyos toman las calles y plazas junto a personajes históricos como la princesa de Éboli, el rey Felipe II, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y otros muchos personajes que han escrito la historia de la villa.

Vista de Pastrana con su Colegiata

El mundo visigodo y andalusí

No conviene abandonar Pastrana sin acercarse –a poco menos de 15 minutos en coche– al Parque Arqueológico de Recópolis. A orillas de las aguas del río Tajo, en las vegas que se desparraman desde las faldas de la sierra de Altomira, retrocedemos más de 1.500 años para visitar lo que fue una moderna ciudad visigoda y otra andalusí. Descubrimos los secretos de las tres culturas que aquí dejaron su huella: visigodos, andalusíes y cristianos. Rodeado de una gran muralla con torres y varias puertas de entrada, cuenta incluso con un acueducto, el único conocido de la época visigoda. Podemos pasear por lo que fue la calle comercial que desemboca en un conjunto monumental administrativo y religioso donde se levantaba un palacio y la iglesia palatina. Aguas arriba nos espera otra sorpresa en forma de ciudad andalusí. Se trata de Zorita, fundada en los primeros años del siglo IX y en cuya construcción se emplearon materiales de la cercana y vieja Recópolis. En lo alto se encuentran las ruinas del Castillo de Zorita que se convirtió en una gran fortaleza calatrava con una iglesia románica en su interior.

Información destacada

  • Patrimonio: Palacio Ducal / Colegiata / Convento del Carmen / Parque Arqueológico de Recópolis.
  • Actividades: Festividad Ducal.
  • Gastronomía: Miel / Aceite de Oliva / Cordero.
  • Fiestas: Los Mayos.