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En Peralejos de las Truchas, cada curva del Tajo y cada olor del pinar recuerdan que este lugar es distinto. Un pueblo pequeño, rodeado de montañas, pozas y senderos que invitan a caminar, respirar y disfrutar de la naturaleza sin interrupciones.
Peralejos de las Truchas, Guadalajara
Menos de 1.000 habitantes
Señorío de Molina-Alto Tajo
Situado en la comarca del Señorío de Molina-Alto Tajo, Peralejos de las Truchas combina naturaleza salvaje, tradición serrana y una riqueza ambiental excepcional. Sus bosques de pino silvestre, los cañones de arenisca y el río Tajo, que rodea el núcleo urbano, convierten este enclave en un destino perfecto para quienes buscan aventura o calma. La presencia constante de rapaces como águilas reales, halcones peregrinos y buitres leonados es un espectáculo habitual para senderistas y amantes de la fauna.
El casco urbano conserva arquitectura típica con casonas serranas y rincones donde asoman la historia y los oficios tradicionales. Entre los edificios destacados se encuentran la Iglesia de San Mateo Apóstol, la Ermita de Ribagorda, y la antigua herrería, recuerdo vivo de la vida artesana de la zona.
Peralejos es una de las localidades del Alto Tajo que celebra la fiesta de los Gancheros, que saltó a la fama gracias a la novela de José Luis Sampedro “El río que nos lleva”, y la película del mismo nombre.
Bosques verdes, cañones de arenisca, cortados rojizos y el Tajo brillando con aguas transparentes crean un mosaico visual inolvidable.
El entorno de Peralejos está marcado por la huella del río y por siglos de historia que aparecen en forma de restos arqueológicos y caminos antiguos. Las pinturas rupestres de la Roca del Gavilán añaden un toque prehistórico a este paisaje, mientras que el Puente de Martinete, junto al bosque y el Tajo, es un lugar emblemático para excursiones y fotografías, igual que la Cascada del Molino.
Desde el pueblo parten rutas señalizadas del Parque Natural del Alto Tajo y tramos del GR-10, que permiten recorrer miradores, hoces, barrancos y áreas donde la geología es tan protagonista como la fauna. Las actividades más populares incluyen piragüismo, escalada, pesca de trucha común y, en temporada, recolección de trufa, un producto local muy valorado que forma parte de la identidad gastronómica del municipio.
Peralejos mantiene un ambiente sereno, casi intacto, donde los ciclos del año se sienten con intensidad: el verde de la primavera, el sonido del agua en verano, los ocres del otoño y la nieve ocasional que transforma los montes en un paisaje silencioso y mágico.
Senderos de tierra, cortezas rugosas, roca cálida bajo el sol y el frescor puro del Tajo al tocar el agua cristalina.
El pueblo es un punto perfecto para explorar el Alto Tajo, tanto para quienes buscan rutas largas como para quienes prefieren paseos tranquilos junto al río. Las pozas naturales permiten disfrutar del agua en verano, y los cortados del cañón ofrecen algunos de los mejores escenarios del parque para observar aves rapaces en pleno vuelo. La calidad del cielo nocturno es excepcional, convirtiendo a Peralejos en un destino idóneo para astroturismo.
La gastronomía local añade otro aliciente: platos serranos como el cabrito, guisos tradicionales, níscalos y productos de temporada como la trufa, que aparece como una auténtica joya culinaria del invierno.
Paladea lo mejor de los sabores serranos: cabrito asado, guisos tradicionales, níscalos y recetas que homenajean a la trufa, un producto estrella de la zona.
El municipio se integra en un paisaje donde cada actividad invita a sentir el entorno: caminar entre pinos, escuchar el rumor del Tajo, descubrir miradores naturales o practicar deportes de montaña y la caza mayor. La vida silvestre es abundante y cercana, con ciervos, corzos y una sorprendente variedad de aves.
Las rutas hacia Los Ceños, la zona del Martinete o el camino que enlaza con Taravilla o Chequilla muestran la diversidad del territorio. Además, la conservación del ecosistema, reforzada por la figura del parque natural, garantiza un entorno cuidado, silencioso y perfecto para quienes necesitan una desconexión real.