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Puesta de sol en los molinos de Consuegra

Consuegra

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No es difícil imaginar a don Quijote enfrentándose a los molinos de viento –gigantes en su imaginación– que se erigen majestuosos sobre el cerro Calderico de Consuegra. El pueblo se levanta sobre las amplias e infinitas llanuras de la comarca de La Mancha. La visita es una experiencia visual inolvidable en la que es imprescindible acercarse a su imponente Castillo medieval, pasear por sus tranquilas y pintorescas calles de muros encalados, y saborear los platos de una cocina popular y manchega, con productos imprescindibles como el azafrán, los vinos, los quesos y el aceite.

Vista del castillo de la Muela en Consuegra

Consuegra, Toledo

Sobre este lugar

Visitantes de todos los rincones del mundo se acercan al cerro Calderico de Consuegra para pasear y hacer volar su imaginación entre los 12 molinos de viento que se han convertido en icono de la localidad y en una estampa única en estas planicies de La Mancha. Hay que dejar volar la imaginación para transportarse en el tiempo y rememorar el encuentro de don Quijote y Sancho Panza con estos «gigantes». El conjunto molinero es uno de los más grandes y mejor conservados de España. Algunos de estos ingenios industriales se construyeron en el siglo XVI y cumplían la labor vital de transformar trigo y otros cereales en harinas y piensos. Aspas de álamo, rueda catalina, linterna de encina, telar de vigas y cubierta de pino rematada con techo de metal componen el corazón de estas grandes máquinas que hoy nos recuerdan una tradición y evocan el espíritu más manchego y cervantino. Parada y visita obligada es el Molino Sancho, el primero en restaurarse con los métodos y materiales propios de la época, conservando piezas originales de gran antigüedad.

Desde el cerro las vistas de la llanura manchega son impresionantes y una puesta de sol se convierte en una experiencia inolvidable. Junto a los molinos se levanta el Castillo de la Muela cuya visita nos transporta en el tiempo a las batallas, intrigas, luchas de poder y conflictos de todo tipo del que sus muros y moradores fueron protagonistas durante siglos. Grandes y pequeños se podrán sentir parte de esas historias en las visitas a sus torres, murallas, sala capitular, portones o incluso la prisión prioral.

De vuelta en el casco urbano, en la Plaza de España, centro neurálgico de la localidad, disfrutamos de una serie de edificios singulares e históricos. Aquí se ubicaba el antiguo foro romano. Destaca el edificio de los Corredores, magnífico ejemplo de arquitectura tradicional manchega con su característica balconada de madera; en su interior se ubica el Museo Arqueológico Municipal, con piezas que van desde el neolítico hasta el siglo XIX, como curiosidad, cuenta con una de las mejores colecciones de calzado medieval que se conserva. En la misma plaza se encuentran el edificio del Ayuntamiento de austero estilo castellano mudéjar y con un reloj de sol ubicado en su parte superior, y el edificio de la Fundación Díaz-Cordovés y señora, construido en 1924 por Luis Bellido.

El paseo por este pueblo manchego tranquilo y apacible nos permite conocer otros monumentos que nos dan una idea del rico patrimonio histórico y artístico que encierra: la Iglesia del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, de una extraordinaria singularidad arquitectónica, custodia del patrón de la localidad; el Palacio prioral Casa la Tercia, que se edificó sobre las antiguas termas de la ciudad romana; o la Iglesia de San Juan Bautista, la más antigua de la localidad y levantada junto al cauce del río Amarguillo (que atraviesa Consuegra). El conjunto de edificios eclesiásticos se completa con la Iglesia de Santa María, donde se venera la imagen de la patrona la Virgen de La Blanca, y los conventos de las Reverendas Madres de la Inmaculada Concepción, el de las Carmelitas Descalzas y el de los Padres Franciscanos.

Vistas

Desde lo alto del cerro Calderico, los molinos vigilan en silencio la inmensidad de las llanuras doradas que se funden con los Montes de Toledo en un horizonte que parece pintado por el viento y la historia.

Artesanía y orígenes romanos

Pero todavía hay más. La visita al Alfar nos descubre la más pura tradición manchega. Taller de alfarería hasta la década de los 70, el conjunto, teñido de blanco y añil, cuenta con antiguos aperos de labranza y una pequeña exposición de artesanía. Y en las afueras de la localidad, a unos cinco kilómetros, no podemos dejar de acercarnos a la Presa Romana que recuerda la importancia destacada que tuvo Consabura, una de las tres grandes ciudades de la antigua región prerromana de la Carpetania. Esta era la presa más larga de la Hispania romana, con más de 600 metros de longitud. El paseo para observar sus restos nos permite disfrutar del enclave en uno de los paisajes más bellos de la zona, entre los Montes de Toledo y la llanura manchega.

 

Sonidos

El eco del acero de espadas y escudos al chocar resuena entre los muros centenarios del Castillo, como un latido ancestral que revive gestas heroicas y despierta la emoción dormida del medievo.

 

Detalles adicionales

Miles de visitantes acuden cada año a disfrutar de las fiestas populares, y muy manchegas, que tienen lugar en Consuegra. La Rosa del Azafrán, que se celebra el último fin de semana completo del mes de octubre, es una perfecta oportunidad para empaparse de la esencia cultural manchega a través de la gastronomía, la artesanía, la historia y las tradiciones populares. Declarada de Interés Turístico Regional se celebra desde el año 1963. Apasionante, emocionante y también muy popular es Consuegra Medieval, una recreación histórica teatralizada de la batalla entre castellanos y almorávides que costó la vida a Diego Rodríguez, hijo del Cid Campeador. Cerca de 200 voluntarios toman el Castillo y la Plaza de Toros las horas previas a la batalla y nos hacen testigos del entrenamiento de las tropas, de los intensos turnos de guardia, de los rituales de un joven hasta ser nombrado caballero, de los amores y miedos de la soldadesca y el pueblo.

Plaza de España de Consuegra desde los balcones

Cocina de raíces manchegas

La experiencia en Consuegra quedaría incompleta sin saborear la tradicional gastronomía manchega que ofrecen sus fogones. Gachas, migas, duelos y quebrantos, pisto, asadillo y cordero manchegos, rin-ran o distintas especialidades de caza menor o mayor son algunos de los platos más populares de un recetario pastoril, humilde y sencillo que nos transporta a los sabores y olores del campo, a los rigores del clima a la amena tertulia alrededor del fuego tras la vendimia. Todo ello marinado, no podía ser de otra forma, con los vinos de La Mancha, acompañados de queso manchego y de aceite de oliva, el oro líquido de fama mundial.

Información destacada

  • Ubicación: Comarca de La Mancha.
  • Historia: Castro celtibérico / Ciudad Romana 
  • Patrimonio: Molinos de Viento / Castillo de la Muela.
  • Gastronomía: Gachas / Migas / Duelos y quebrantos / Pisto, asadillo y cordero manchego / Vinos de la Mancha / Queso / Azafrán / Aceite de Oliva.
  • Fiestas: Rosa del Azafrán / Consuegra Medieval.

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón