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Vista general de la Plaza Mayor de Tembleque

Tembleque

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Las casas de blancos muros y el aroma de La Mancha más auténtica sorprenden al llegar a Tembleque. Situada en el Camino Real de Andalucía, que unía la Meseta Castellana con el Valle del Guadalquivir, la villa esconde una de las joyas de la arquitectura popular barroca: la Plaza Mayor, un bello y singular espacio que trasciende el tiempo y nos invita a hacer un viaje al pasado.

Detalle de la Plaza Mayor de Tembleque

Tembleque, Toledo

Sobre este lugar

El encanto arquitectónico, la armonía visual y el sabor popular se combinan en la Plaza Mayor de Tembleque. Estamos en uno de los rincones más emblemáticos de La Mancha y en una de las plazas más bellas de España. Las obras de construcción finalizaron en 1598, aunque su inauguración se produjo en 1653 cuando Felipe IV con toda la corte hizo parada en la villa camino de Sevilla. Cuentan las crónicas que en aquella ocasión se celebró un espectáculo taurino y una de las reses, que daba ciertas complicaciones, fue abatida por el propio monarca de un certero disparo de arcabuz. «Celebra el tiro con que dio muerte a un toro el rey nuestro señor», escribiría más tarde Francisco de Quevedo a modo de poema-crónica de aquella peculiar inauguración de este icónico espacio. Fue concebida siguiendo los esquemas de los corrales de comedias y de las hospederías. Tres de sus cuatro lados forman galerías a modo de corredor, donde se alternan las columnas de piedra con vigas de madera. La presencia de la cruz de Malta decorando los antepechos recuerda el pasado de la villa como territorio de la Orden de San Juan. Centro social, histórico, comercial y lúdico –aquí se celebraron espectáculos taurinos hasta finales del siglo XX– el espacio invita a la contemplación tranquila y sosegada. 

Sonido

En el corazón de La Mancha, en Tembleque, podemos imaginar la algarabía y el murmullo de todo un pueblo durante la inauguración por parte de Felipe IV de su singular y bella plaza.

Descubriendo iglesias y ermitas

Desde la Plaza, el paseo por las calles de la villa nos descubre parte del patrimonio monumental de Tembleque. Sorprenden la Ermita de la Vera Cruz con forma octogonal, y que hoy acoge la Biblioteca Municipal; la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida en reconocimiento al esfuerzo en soldados y maravedíes aportados por la villa para la expedición de Orán en 1509; y la Casa de las Torres, un palacio del siglo XVIII con una preciosa portada barroca que según la leyenda tiene tantas puertas y ventanas como días tiene el año. Y, a 15 kilómetros del centro urbano, merece la pena acercarse al paraje donde se levanta la Ermita Santísimo Cristo del Valle; el hermoso santuario, junto al pantano de Finisterre, es escenario de dos populares romerías el segundo domingo de mayo y el último de septiembre.

Camino de Santiago y Ruta del Quijote

En estas tierras de La Mancha se respira ambiente cervantino en cada esquina. Tembleque aparece nombrada en El Quijote cuando en el relato de un cuento que Sancho estaba narrando a la duquesa interpela desesperando a esta: «Y así digo, que llegando el tal labrador a casa del dicho Hidalgo convidador, que buen poso haya su ánima, que ya es muerto, y por mas señas dicen que hizo una muerte de un Angel, que yo no me hallé presente que había ido por aquel tiempo a segar a Tembleque». Como no podía ser de otra forma, la villa forma parte de la Ruta del Quijote y no falta, en un pequeño cerro cercano al casco urbano, la silueta de dos molinos de viento recortada en el azul intenso de los cielos manchegos. Para los amantes de peregrinaciones y grandes andanzas, Tembleque es final de una de las etapas del Camino de Santiago de Levante (GR-239) y paso obligado para el peregrino en el Camino del Sureste.

Camino de Santiago a su paso por Tembleque

Información destacada

  • Ubicación: Comarca de La Mancha
  • Patrimonio: Plaza Mayor / Ermita de la Vera Cruz / Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción / Casa de las Torres.
  • Gastronomía: Cocina típica manchega.

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón