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Referente científico internacional

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Este paisaje, aparentemente discreto, es en realidad un referente científico a nivel internacional por las comunidades de seres vivos que albergan sus aguas. Bajo su superficie se desarrollan ecosistemas únicos que convierten a Ballesteros en un auténtico laboratorio natural, donde la vida adopta formas poco habituales en otros humedales europeos.

Arcas del Villar, Cuenca

Valdetórtola, Cuenca

Más detalles

  • Espacio Natural Protegido

  • Aparcamiento

  • Rutas senderismo

  • Turismo activo

Sobre este lugar

La vegetación acuática de las lagunas se encuentra en un excelente estado de conservación. Lo más característico es la presencia de las llamadas ovas o carófitos, unas algas que tapizan el fondo formando praderas subacuáticas de gran diversidad y valor ecológico. Este tipo de vegetación es muy poco frecuente y convierte al complejo lagunar en un enclave único en la región.

En el exterior de las lagunas persisten restos de la antigua zona pantanosa que ocupaba todo el espacio entre ellas. Aunque hoy está muy reducida por la actividad agrícola, aún se conservan comunidades vegetales propias de estos ambientes húmedos: juncales salinos, castañuela, comunidades de cárices y, de forma excepcional, masegares, una vegetación emblemática de grandes humedales como Las Tablas de Daimiel y hoy muy escasa en Castilla-La Mancha.

Debido a las características del suelo y la humedad, de forma natural apenas existe vegetación arbórea. Solo en la ribera del río San Martín aparecen especies como el álamo negro y el sauce.

Vista

Un paisaje discreto que se revela poco a poco: praderas húmedas, lagunas ocultas, vuelos rasantes de rapaces y reflejos cambiantes según la estación.

Las dolinas o torcas son hundimientos del terreno provocados por la acción del agua subterránea, que disuelve los yesos hasta provocar el colapso de las capas superiores. Cuando el hundimiento alcanza el nivel freático, se forma una laguna permanente; si no, puede recoger agua de lluvia y mantenerla durante parte del año.

A diferencia de otros paisajes kársticos, el karst sobre yesos del entorno de Cuenca es extraordinariamente activo, lo que ha permitido observar en las últimas décadas la formación de nuevas dolinas y su transformación progresiva en lagunas. Las lagunas presentan gran diversidad de tamaños, profundidades y características químicas, siendo la mayoría de aguas salinas.

Oído

El silbido del viento, el reclamo del aguilucho lagunero y el murmullo de la vida invisible que habita el humedal crean una atmósfera serena y envolvente.

Detalles adicionales

En un entorno dominado por la agricultura, el complejo lagunar de Ballesteros actúa como un auténtico oasis para la fauna. La combinación de lagunas, praderas húmedas, cultivos tradicionales y encinares cercanos crea un mosaico de gran valor ecológico.

Entre las especies más visibles destaca el aguilucho lagunero, que cría en la reserva, y el milano negro, cuyas concentraciones a finales del verano, antes de la migración, son especialmente espectaculares.

También habitan la zona mamíferos como el tejón, además de una notable comunidad de anfibios y reptiles. Pero uno de los grandes tesoros del espacio son los invertebrados, especialmente las libélulas y caballitos del diablo: casi treinta especies viven en el complejo, lo que supone alrededor de un tercio de las existentes en toda la península ibérica, algunas de ellas amenazadas.

Tacto

El suelo blando de las praderas, la brisa constante y la sensación térmica cambiante acompañan el recorrido por el sendero.

El paisaje del complejo lagunar de Ballesteros es sutil y requiere una mirada atenta. Las lagunas se sitúan en una hondonada y, salvo desde puntos elevados, pasan desapercibidas entre la vegetación herbácea. A primera vista, el entorno parece llano, seco y sin agua.

Sin embargo, al recorrer el sendero interpretativo y conocer la historia natural del lugar, el visitante descubre un paisaje extraordinario, donde la aparente sencillez esconde uno de los humedales más singulares de Europa, vestigio de una antigua gran zona pantanosa.

Bajo la superficie de algunas lagunas se desarrolla un mundo invisible y fascinante. En las más profundas, el agua del fondo no se mezcla con la de la superficie y carece de oxígeno. En ella viven microorganismos únicos que utilizan el azufre para sobrevivir, recreando condiciones similares a las de la Tierra primitiva.

En ocasiones, estos microorganismos afloran y tiñen las aguas de un llamativo color rojizo. Este fenómeno, extremadamente raro en España, ha sido observado en varias lagunas del complejo y constituye uno de sus mayores valores científicos.

Información destacada

Más de veinte lagunas visibles, algunas con profundidades de hasta 15 metros, enclavadas en un paisaje kárstico sobre yesos único en Europa. Praderas subacuáticas, aves rapaces sobrevolando el humedal y concentraciones espectaculares de milano negro en verano.

 

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