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Entre Sigüenza y Atienza, el río Salado da nombre y vida a un paisaje sorprendente. Aquí, la sal brota de la tierra y el agua dibuja prados salinos que parecen sacados de una costa lejana. La microrreserva de los Saladares de la Cuenca del río Salado protege este frágil tesoro natural y cultural, donde la biodiversidad convive con siglos de historia salinera.
Alcolea de las Peñas, Guadalajara
Atienza, Guadalajara
Cincovillas, Guadalajara
Miedes de Atienza, Guadalajara
Paredes de Sigüenza, Guadalajara
Riofrío del Llano, Guadalajara
Sigüenza, Guadalajara
Tordelrábano, Guadalajara
Valdelcubo, Guadalajara
Las salinas son de propiedad privada, por lo que es imprescindible pedir permiso a las personas propietarias para visitarlas. El acceso se realiza desde distintos puntos entre Sigüenza y Atienza, siguiendo carreteras locales y caminos rurales. Es fundamental recorrer el espacio con respeto: no arrancar plantas, no salirse de sendas ni caminos, observar en silencio y recordar que se trata de un ecosistema muy frágil. La conservación de este paisaje depende también del comportamiento de quienes lo visitan.
Se puede visitar durante todo el año, aunque la primavera y el otoño ofrecen las mejores condiciones de luz y temperatura. Es recomendable llevar calzado cómodo, agua, protección solar y respetar siempre los caminos existentes.
Espacio Natural Protegido
La microrreserva forma parte del Valle y Salinas del Salado, un espacio incluido en la Red Natura 2000 como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Está atravesada por el río Salado, cuyas aguas se vuelven salinas al recoger los manantiales y salmueras procedentes de antiguas explotaciones de sal.
Este entorno reúne seis áreas con una gran diversidad geológica, situadas en la zona de contacto entre el Sistema Central y la sierra de Ayllón. Gracias a estas condiciones tan especiales, aquí se desarrollan comunidades vegetales adaptadas a la salinidad, muy poco frecuentes en el interior peninsular. La microrreserva se extiende por los términos municipales de Alcolea de las Peñas, Atienza, Cincovillas, Miedes de Atienza, Paredes de Sigüenza, Riofrío del Llano, Sigüenza, Tordelrábano y Valdelcubo, en la provincia de Guadalajara.
Un mosaico de prados blanquecinos, agua brillante y estructuras salineras que parecen detenidas en el tiempo.
Los saladares son auténticos prados salinos, formados por la combinación de agua salada, suelos yesosos y arcillosos y una delicada vegetación halófila. Son ecosistemas extremadamente frágiles: cualquier alteración en la salinidad o en el régimen de agua puede hacerlos desaparecer.
A lo largo del valle se conservan vestigios de más de diez grandes explotaciones históricas de sal. Destacan especialmente las Salinas de Imón, consideradas el conjunto salinero más antiguo de España y uno de los más importantes durante siglos. Albercas, norias, almacenes y recocederos dibujan un paisaje cultural único, conocido como el paisaje de la sal.
El sonido suave del agua del río Salado y el silencio abierto del valle, roto solo por el viento y las aves.
La presencia de sal ha condicionado tanto la naturaleza como la forma de vida de la comarca durante siglos. La vegetación halófila, más propia de ambientes costeros, convive aquí con aves, insectos y pequeños vertebrados adaptados a este entorno tan singular. Al mismo tiempo, las antiguas salinas recuerdan la importancia económica que tuvo la sal como fuente de riqueza y poder.
Suelos duros, costras salinas y texturas ásperas que cuentan la historia geológica del lugar.
La presencia de sal ha condicionado tanto la naturaleza como la forma de vida de la comarca durante siglos. La vegetación halófila, más propia de ambientes costeros, convive aquí con aves, insectos y pequeños vertebrados adaptados a este entorno tan singular. Al mismo tiempo, las antiguas salinas recuerdan la importancia económica que tuvo la sal como fuente de riqueza y poder.
Prados salinos y saladares donde crecen plantas adaptadas a la sal, restos de antiguas salinas, el curso del río Salado y un paisaje abierto y silencioso que invita a la observación tranquila. En lugares como Imón, La Olmeda o Santamera aún se pueden reconocer claramente las estructuras tradicionales de la explotación salinera.
Albacete, Provincias y Localidades
Albacete, Albacete
Albacete, Albacete
Tamajón, Guadalajara
Albacete, Albacete
Solana del Pino, Ciudad Real
Imón, Guadalajara