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Microrreserva natural en Toledo

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En el norte de la provincia de Toledo, muy cerca del núcleo urbano de Huerta de Valdecarábanos, se extiende este espacio natural poco conocido pero de enorme valor ecológico. Los saladares sorprenden por su apariencia cambiante, marcada por el agua, la sal y las plantas que han aprendido a convivir con ambos.

Huerta de Valdecarábanos, Toledo

Más detalles

  • Espacio Natural Protegido

Sobre este lugar

La microrreserva de los Saladares de Huerta de Valdecarábanos se sitúa en la llanura de inundación del arroyo de la Madre, en una zona donde el agua se acumula de forma natural tras las lluvias. Los suelos, formados por materiales margo-yesosos, presentan un carácter arcilloso y salino que condiciona por completo el paisaje y la vegetación.

El resultado es un entorno abierto, de horizontes amplios, donde los cambios estacionales transforman el aspecto del terreno: desde zonas encharcadas hasta superficies blanquecinas cubiertas por costras de sal.

Vista

Un paisaje abierto y horizontal, donde los tonos verdes, ocres y blanquecinos de la sal se combinan según la época del año.

Este espacio protegido conserva una notable diversidad de comunidades vegetales halófilas, dispuestas en bandas paralelas a los arroyos y en las depresiones donde la humedad permanece durante más tiempo. Su conservación resulta especialmente importante por tratarse de un tipo de hábitat cada vez más escaso y frágil.

Olfato

Aromas suaves de plantas salinas y herbáceas, especialmente perceptibles tras las lluvias.

Detalles adicionales

A lo largo de los cauces y orillas del arroyo aparecen carrizales y espadañales poco densos, que se alternan con formaciones de castañuela en las zonas donde la salinidad es mayor. En función del tiempo que el suelo permanece encharcado y de la concentración de sales, el paisaje vegetal va cambiando gradualmente.

En las áreas donde la sal aflora en superficie surgen pastizales adaptados a estas condiciones extremas, mientras que en suelos algo más desarrollados aparecen formaciones herbáceas y vegetación halófila más estable. Todo el conjunto conforma un mosaico natural muy representativo de los saladares del centro peninsular.

Tacto

El suelo arcilloso y las costras salinas ofrecen texturas sorprendentes bajo los pies, siempre caminando con cuidado.

Entre las especies más destacadas se encuentra una población aislada de Arthrocnemum macrostachyum, una planta adaptada a suelos salinos y considerada de especial interés en Castilla-La Mancha. En algunos sectores del sur de la microrreserva también se conservan restos de tomillares gipsícolas, que aportan aún más diversidad al paisaje vegetal.

Información destacada

Un paisaje de sal y agua en plena llanura toledana, donde la vegetación se adapta a suelos salinos creando uno de los ecosistemas más singulares de Castilla-La Mancha.

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