Cargando...
Dale un nombre a tu nueva lista de favoritos que te ayude a identificarla fácilmente.
Por ejemplo: "Planes de fin de semana en Castilla-La Mancha", "Paisajes naturales", "Rutas gastronómicas"... o cualquier nombre que se ajuste a tus planes.
En el límite nororiental de la provincia de Toledo, el Salobral de Ocaña sorprende por su apariencia cambiante: en invierno se encharca y en verano queda cubierto por un manto blanco de sales cristalizadas, dando lugar a un ecosistema tan frágil como fascinante.
Ocaña, Toledo
Ontígola, Toledo
Acceso libre.
Espacio Natural Protegido
El Salobral de Ocaña se localiza en una gran depresión de forma ovalada situada entre los términos municipales de Ocaña y Ontígola, muy próxima al límite con la Comunidad de Madrid. Su fondo está ocupado por una salina natural que se alimenta de las lluvias y de pequeños arroyos estacionales que recogen las aguas de escorrentía de los cerros circundantes.
Este régimen hídrico irregular provoca periodos alternos de inundación y sequía extrema. Durante el verano, la intensa evaporación concentra las sales en superficie, generando espectaculares eflorescencias salinas que definen el carácter del paisaje.
Una gran depresión blanquecina donde la sal dibuja formas cambiantes según la estación.
Este espacio constituye un auténtico refugio para comunidades halófilas continentales sometidas a condiciones ambientales límite. La especialización de su flora ha dado lugar a una elevada concentración de endemismos y especies amenazadas, lo que convierte al Salobral de Ocaña en uno de los enclaves salinos de mayor interés ecológico de Castilla-La Mancha.
El suelo cruje bajo los pies, cubierto de costras salinas frágiles.
Las comunidades vegetales del salobral están incluidas dentro de los hábitats de protección especial recogidos en la legislación autonómica. En este entorno se desarrollan formaciones halófilas adaptadas tanto a suelos encharcados como a superficies completamente secas y cubiertas de sales, configurando un mosaico vegetal de gran complejidad ecológica.
Entre las especies más destacadas se encuentran Limonium toletanum y Limonium tournefortii, catalogadas como “de interés especial”, así como Microcnemum coralloides subsp. coralloidis, Senecio auricula subsp. castellanus y Sisymbrium cavanillesianum, incluidas en la categoría de “vulnerables” del Catálogo Regional de Especies Amenazadas.
El silencio del llano solo se rompe por el viento y el canto ocasional de aves.
La elevada sensibilidad de estas comunidades a cualquier alteración hidrológica o física hace imprescindible la conservación estricta del medio. Pequeños cambios en el régimen de inundación o en la concentración salina pueden provocar la desaparición de especies altamente especializadas que solo encuentran condiciones adecuadas en enclaves como este.
Un paisaje extremo donde la sal modela el suelo y la vida, creando uno de los salobrales más importantes del interior peninsular.