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Cada febrero desde hace más de cinco siglos, localidad de Tendilla (Guadalajara) celebra una nueva edición de la Feria de las Mercaderías, heredera de la histórica Feria de San Matías documentada desde el siglo XV y confirmada por los Reyes Católicos. Durante tres días, sus calles porticadas se llenan de puestos, espectáculos y ambiente medieval. Con artesanía, espectáculos y tradición medieval en sus soportales.
Actividades
Aparcamiento
Restaurantes y alojamientos
Tendilla, Guadalajara
La Feria se celebra en varias localizaciones del pueblo
Consultar programación completa en los canales oficiales del Ayuntamiento de Tendilla.
Interés turístico Regional
Artesanía
Gastronomía
Mercados
Febrero
Una feria con más de cinco siglos de historia que transforma Tendilla en un gran mercado medieval bajo sus emblemáticos soportales.
La Feria de las Mercaderías tiene su origen en la Edad Media, con constancia documental de su confirmación en 1484 mediante Privilegio Real. Su desarrollo estuvo ligado a la estratégica ubicación de Tendilla en un importante camino comercial entre Castilla y Valencia, lo que impulsó su auge especialmente durante el siglo XVI.
La calle Mayor se transforma en un mercado medieval repleto de estandartes, trajes de época y puestos artesanos.
Los Reyes Católicos concedieron a la villa el privilegio de Feria franca, eximiendo de impuestos a quienes comerciaban en ella, lo que atrajo a numerosos mercaderes y consolidó su importancia económica y social. La arquitectura porticada de su calle Mayor es testimonio directo de esta intensa actividad comercial.
En la actualidad, la feria está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional y mantiene su esencia medieval basada en la mercadería y el ganado. A lo largo de la calle Mayor y las plazas del municipio se instalan numerosos puestos de artesanía, productos gastronómicos, antigüedades, marroquinería, cestería, cerámica, vidrio, derivados de la miel y plantas medicinales, entre otros.
Dulzainas, tambores, teatro de calle y animación envuelven el paseo con sonidos que evocan siglos pasados.
El programa incluye espectáculos ecuestres, exhibiciones de ganado, cetrería, desfiles, teatro de calle, pasacalles, magia, forja tradicional, actuaciones de folklore y rondas provinciales. Uno de los momentos más esperados es la preparación y degustación popular de las tradicionales migas castellanas con torreznos. También se organizan visitas guiadas a los principales monumentos de la villa, como la iglesia y el museo etnográfico.
Las migas castellanas, los productos locales y la repostería convierten la visita en una experiencia gastronómica completa.
Todo ello ambientado en sus calles y plazas, engalanadas para la ocasión, con la colaboración de los vecinos, que se visten con trajes de época.