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A una jornada a caballo de la antigua Toledo visigoda, Los Hitos fue residencia de poder, espacio religioso y asentamiento rural. Su historia resume, piedra a piedra, la transición entre el mundo visigodo y Al-Ándalus en el corazón de la Península.
Orgaz, Toledo
El yacimiento de Los Hitos: desde Arisgotas y al final de la C/ Pozo Bueno, sale el denominado camino del Gamonatar por el que tras recorrer 2 Km (cruzando dos arroyuelos) se llega al yacimiento.
YACIMIENTO | Abierto todo el día. (Visita libre)
Al estar abierto y al aire libre no cierra ningún día.
Entrada libre gratuita
Visitas guiadas:
General
Museo visigodo | 3€
Yacimiento "Los Hitos" | 5€
Museo + Yacimiento | 8€
Reducida
Museo visigodo | 2€
Yacimiento "Los Hitos" | 3€
Museo + Yacimiento | 5€
Grupos
Grupo A (Entre 10 y 20 personas)
Museo visigodo | 30€
Yacimiento "Los Hitos" | 50€
Museo + Yacimiento | 80€
Grupo B (Entre 21 y 30 personas)
Museo visigodo | 60€
Yacimiento "Los Hitos" | 100€
Museo + Yacimiento | 160€
Grupo c (Entre 31 y 40 personas)
Museo visigodo | 90€
Yacimiento "Los Hitos" | 150€
Museo + Yacimiento | 200€
Grupo D (Entre 41 y 60 personas)
Museo visigodo | 120€
Yacimiento "Los Hitos" | 200€
Museo + Yacimiento | 250€
Centros de enseñaza y jubilados
Museo + Yacimiento | 180€
La visita al yacimiento es libre y está marcada por unos mojones que indican el recorrido. Discurre por la fachada principal del palacio, realizándose la entrada al piso inferior por el pórtico Norte. Se atraviesan las tres estancias inferiores, que estarían abovedadas, y se sale al exterior por una puerta trasera original. Se recorre el callejón que existía entre la iglesia y el palacio que contaba con un desagüe de las aguas pluviales. Finalizamos la visita rodeando la iglesia para ver la cerca del conjunto y la fachada del palacio con sus contrafuertes.
El enclave arqueológico de Los Hitos se localiza en una pequeña meseta de unas dos hectáreas, flanqueada por dos arroyos y rodeada por una muralla que protegía un complejo arquitectónico de gran entidad. Su emplazamiento, junto a la vía que conectaba Toletum con Corduba a través del puerto de Marjaliza, lo convertía en un punto clave dentro del territorio controlado por la Sede Regia Toletana a finales del siglo VI y durante el VII.
Hasta el momento se han excavado dos grandes edificios: un pabellón palatino y una iglesia privada, que permiten reconstruir la evolución funcional y simbólica del lugar a lo largo de varios siglos. No estamos ante un asentamiento cualquiera, sino ante un espacio ligado al poder aristocrático y a las élites cercanas a la corte visigoda.
Muros, sillares y estructuras emergen sobre la meseta recordando siglos de poder, fe y transformación.
El nombre de Los Hitos procede de los abundantes restos escultóricos y sillares que, desde al menos el siglo XVI, afloraban de manera recurrente en los campos de labor. Estos hallazgos llamaron la atención de estudiosos y eruditos, dando lugar a diversas campañas arqueológicas, especialmente las dirigidas por Luis J. Balmaseda Muncharaz entre 1975 y 1982. Gracias a ellas se identificaron tres grandes fases de ocupación que explican la compleja biografía del enclave.
Aromas de tierra y monte bajo acompañan el recorrido, igual que hace más de mil años.
La primera fase corresponde a finales del siglo VI d.C., cuando el enclave funcionó como un auténtico palacio visigodo. Se trataba de un edificio aislado, de dos plantas y abovedado, con dos pórticos de acceso orientados al norte y al este. Su rasgo más singular es que el espacio de representación se situaba en altura, un modelo arquitectónico innovador que tendrá continuidad en edificios altomedievales como Santa María del Monte Naranco, en Oviedo.
Durante los siglos VII y VIII, el conjunto se transforma en una villa aristocrática visigoda. El antiguo palacio se integra en un complejo más amplio, se construye una cerca perimetral y se levanta una iglesia privada de una sola nave y cabecera recta, también abovedada. El piso inferior del palacio se convierte en una cripta funeraria con un enterramiento central privilegiado, flanqueado por capillas laterales con mesas de altar. En este espacio se han documentado más de cincuenta tumbas, lo que refuerza su carácter religioso y su vinculación con la élite próxima a la Sede Regia.
La última etapa de ocupación corresponde a época andalusí, entre los siglos IX y XI. Tras un periodo de abandono, el enclave se reocupa y se adapta a nuevas necesidades. El espacio se compartimenta, se reorienta hacia el oeste y los antiguos ámbitos visigodos se cierran o transforman. El callejón entre la iglesia y el palacio se cubre para crear viviendas, el piso superior del palacio se destina a uso doméstico y el inferior a estabulación de animales. La antigua iglesia se convierte en mezquita, reflejando el cambio cultural y religioso del territorio.
Para vivir la experiencia completa, visita el Museo de Arte Visigodo de Arisgotas, también en Orgaz, donde se podrás ver una representación multimedia del Monasterio de los Hitos, en Arisgotas, y de la iglesia de San Pedro de la Mata, sita en Casalgordo, cerca de Sonseca, dos de los principales yacimientos en España de aquella etapa histórica.