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El castillo de Nerpio es una de esas sorpresas que la Sierra del Segura guarda celosamente. Declarado Bien de Interés Cultural, se alza sobre un espolón que domina el caserío y los bosques del entorno, testigo de siglos de historia, disputas fronterizas y leyendas que aún hoy se susurran entre sus muros.
Atención al visitante
Nerpio, Albacete
MIÉRCOLES A DOMINGO de 10:00h a 14:00
El castillo tiene entrada libre, pero para pasar a la torre la entrada es de 1,50€/por persona.
El pago solo se puede hacer en efectivo en la entrada de la torre.
La fortaleza, de origen andalusí y reformada tras la conquista cristiana, formó parte del complejo sistema defensivo de la frontera suroriental castellana. Su posición estratégica permitía controlar el paso hacia Murcia y Granada, lo que explica su estructura compacta, su torre del homenaje y los restos de murallas que aún se aferran a la roca.
La torre del castillo aparece suspendida sobre el pueblo, con el valle extendiéndose en capas de pinos, montes y cortados que parecen no tener fin.
Acercarse al castillo es entender la importancia del relieve en la arquitectura militar medieval. El acceso se hace a pie por un sendero señalizado. Es sinuoso y panorámico, revela construcciones adaptadas a la montaña: muros robustos, espacios estrechos y una torre que dominaba todo el valle. Nerpio fue territorio de frontera, y su castillo refleja ese pasado convulso.
La fortaleza fue pieza clave dentro de la llamada Encomienda de Yeste y Taibilla, un conjunto defensivo fundamental de la Orden de Santiago que vigilaba pasos, sendas y poblaciones dispersas en la alta montaña. Hoy, el castillo conserva ese espíritu de vigilancia silenciosa, en un entorno donde el patrimonio dialoga con un paisaje de pinos, roquedos y gargantas que maravillan.
El viento de la sierra resuena entre las piedras del recinto, recordando que esta fortaleza nació para escuchar cualquier movimiento en la frontera.
La experiencia del castillo está estrechamente vinculada a su entorno natural. El camino hacia la fortaleza ofrece miradores improvisados hacia el río Taibilla, cortados calizos y bosques que cambian de color según la estación.
Este paisaje agreste acentúa el carácter defensivo del recinto, cuyas estructuras se integran en la roca como si crecieran de ella.
Paseando por sus alrededores se intuye el peso histórico de estas tierras: antiguas rutas ganaderas, el eco de la frontera medieval y la presencia de asentamientos prehistóricos y pinturas rupestres que hacen de Nerpio un destino cultural sorprendente.
La rugosidad de la roca y los muros medievales transmiten la firmeza con la que esta fortaleza ha sobrevivido siglos de historia.
Además de su valor patrimonial, la visita permite descubrir la importante red de patrimonio natural y etnográfico del municipio: pontones tradicionales, sabinares centenarios, casas de piedra y aldeas que conservan un estilo de vida ligado a la montaña.
El conjunto invita a un turismo pausado, que combina la contemplación del castillo con rutas senderistas, observación de fauna y degustación de productos locales como nueces, miel o embutidos de elaboración artesanal.
Atractivos turísticos principales
Castillo de Nerpio (BIC) y su torre dominante.
Valle del Taibilla y sus panorámicas.
Sabina milenaria de Nerpio, una joya botánica.
Pinturas rupestres del Arte Levantino (Patrimonio de la Humanidad).
Embalse del Taibilla y rutas de montaña.