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Ruinas de castillo sobre colina rodeada de campos.

Castillo de Pelegrina

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Entre hoces y barrancos, el castillo de Pelegrina se alza como un vigía silencioso del valle del río Dulce en Pelegrina (Sigüenza)., ofreciendo historia, paisaje y emoción en estado puro., 

 

Muro de piedra con torre y arco en ruinas.

Sigüenza, Guadalajara

Más detalles

  • Visita libre

  • Siglo XII

  • Fortificaciones

Sobre este lugar

El castillo de Pelegrina se sitúa sobre un pequeño cerro rocoso que domina el curso del río Dulce y el caserío de Pelegrina, pedanía del municipio de Sigüenza, en plena comarca de la Alcarria (provincia de Guadalajara).

Se trata de una fortaleza de carácter roquero, perfectamente adaptada al terreno, que combina función defensiva y residencial. Fue propiedad de los obispos de Sigüenza, quienes lo utilizaron como enclave estratégico y lugar de retiro.

Está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento.

Un balcón natural sobre el valle

Las vistas desde el cerro abarcan el serpenteante río Dulce, los cortados de roca y el caserío de Pelegrina.

 

Tras la reconquista cristiana de la zona en 1124, Alfonso VII donó Pelegrina al obispado seguntino como agradecimiento al obispo Bernardo de Agén. A finales del siglo XII se inició la construcción del castillo, con el objetivo de proteger el enclave y asegurar la frontera cristiana frente a los territorios andalusíes aún cercanos.

El castillo fue conquistado definitivamente en 1126. Durante la Guerra de Sucesión Española (1710) sufrió un incendio y una destrucción parcial, siendo posteriormente reconstruido. Sin embargo, su destino quedó sellado durante la Guerra de la Independencia, cuando en 1811 las tropas napoleónicas lo destruyeron antes de retirarse, dejándolo en ruina.

El silencio del tiempo

Solo el viento y el canto de las aves rompen el silencio que envuelve las ruinas.

Detalles adicionales

El castillo presenta una planta alargada, de aproximadamente 25 metros de longitud, construida en piedra sillar. Sus muros alcanzaban unos 8 metros de altura, reforzados por torreones cilíndricos en los extremos.

  • Torre del homenaje situada en el sector norte, de planta cuadrada y dos pisos, asentada directamente sobre la roca.

  • Puerta principal elevada, defendida por la torre del homenaje, con arco de herradura.

  • Acceso secundario al sur, de menor tamaño, con arco de medio punto.

  • Existencia de una barbacana exterior que reforzaba la defensa del conjunto.

Su posición dominante permite un control visual excepcional del valle del río Dulce y de las rutas naturales de paso.

La aspereza de la historia

La piedra desnuda y erosionada transmite siglos de batallas, incendios y abandono.

Se encuentra en estado de ruina progresiva, conservando restos significativos de muros, torreones y la torre del homenaje. El castillo se integra en el espectacular Parque Natural del Barranco del Río Dulce, un espacio protegido de gran valor paisajístico, geológico y faunístico, famoso por sus hoces, cortados rocosos y rutas de senderismo.

Información destacada

  • Castillo roquero
  • Siglo XII
  • Visita exterior