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En plena naturaleza, a los pies de la Sierra del Puerco y junto a la confluencia del río Cedena y el arroyo Malamonedilla, se alzan los restos del Castillo de Malamoneda, una sobria fortaleza del siglo XIII ligada a un antiguo poblado hoy desaparecido.
Hontanar, Toledo
El acceso al castillo es libre y se realiza a pie por caminos rurales. Se recomienda calzado cómodo o de montaña, especialmente tras lluvias, y llevar agua, ya que no hay servicios en el entorno.
Es aconsejable combinar la visita con un recorrido por el yacimiento arqueológico cercano y realizarla con respeto al entorno natural y a los restos arqueológicos.
Acceso libre.
Acceso gratuito.
Fortificaciones
Siglo XIII
Visita libre
El Castillo de Malamoneda es un ejemplo de torre fuerte medieval, concebida como refugio para una pequeña guarnición y punto de apoyo defensivo del poblado que se asentó en sus inmediaciones tras la reconquista cristiana.
El castillo se integra en un paisaje de gran belleza, con vistas al valle del Cedena, la Sierra del Puerco y los afloramientos rocosos del entorno.
Construido en el siglo XIII, el castillo responde a una tipología austera y funcional, sin ventanas, saledizos ni complejos sistemas defensivos. Su función era el control del territorio y la protección de la población local en una zona estratégica del valle del Cedena.
Malamoneda fue un núcleo habitado tras la reconquista cristiana, perteneciendo inicialmente al caballero Alfonso Téllez. Posteriormente pasó a manos del arzobispado de Toledo y, desde el reinado de Fernando III el Santo, formó parte del patrimonio real. El despoblado quedó abandonado con el paso de los siglos, quedando hoy como testimonio histórico el castillo y los restos funerarios excavados en la roca.
La piedra rugosa de los muros y la roca granítica de los sepulcros cercanos transmiten la solidez y la antigüedad del lugar.
Del castillo se conserva el arranque de la torre, con muros de aproximadamente metro y medio de espesor, y la pequeña puerta de acceso con arco de medio punto. No quedan estructuras interiores ni dependencias anexas.
En los alrededores se localizan numerosos sepulcros medievales excavados directamente en la roca granítica, que refuerzan el carácter histórico y arqueológico del enclave.
Un lugar perfecto para una pausa con productos sencillos llevados en la mochila, disfrutando del entorno natural tras la caminata.
El valor del castillo de Malamoneda no reside solo en sus restos constructivos, sino en su integración en el paisaje. El entorno natural, con bosques, cursos de agua y afloramientos rocosos, convierte la visita en una experiencia que combina patrimonio histórico y naturaleza.
La cercanía al yacimiento arqueológico de Malamoneda, con restos de distintas épocas —romana, visigoda, musulmana y medieval—, permite comprender la continuidad del poblamiento en este valle a lo largo de milenios.
Una torre fuerte medieval en ruinas, rodeada de naturaleza y vestigios arqueológicos, ideal para una visita tranquila y paisajística.