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En pleno corazón de Manzaneque se alza su castillo, una fortaleza de origen medieval que combina funciones defensivas y residenciales y que hoy forma parte activa de la vida del municipio.
Manzaneque, Toledo
C. Castillo, 1, 45460 Manzaneque, Toledo
Actual sede del Ayuntamiento, consultar disponibilidad de visitas.
Visita libre
Siglo XIV
El Castillo de Manzaneque fue construido a finales del siglo XIV por Doña María de Orozco y su tercer esposo, Don Lorenzo Suárez de Figueroa, con el objetivo de afianzar sus dominios en Manzaneque como entidad exenta del Señorío de Orgaz. Posteriormente pasó a manos de su nieto, Don Íñigo de Ávalos, quien realizó diversas ampliaciones para reforzar su carácter defensivo.
Tras su fallecimiento, el castillo quedó bajo custodia de los Condes de Fuensalida, descendientes del segundo matrimonio de Doña María. En 1487, Manzaneque y Cedillo fueron vendidos a Don Álvarez de Toledo, secretario del Real Consejo de los Reyes Católicos. Con el paso del tiempo, el edificio fue abandonado y sufrió un progresivo deterioro hasta su restauración a comienzos del siglo XX.
El volumen del castillo domina el perfil urbano del pueblo.
Se trata de un castillo-residencia situado en llano y dentro del casco urbano. Presenta planta cuadrada y un cuerpo avanzado que protege el acceso principal. La puerta está flanqueada por dos cubillos macizos y se abre mediante un arco apuntado. Sobre ella se conservan dos escudos blasonados: uno con cinco flores de lis y otro con cuatro lobos acuartelados y bordura con aspas.
La torre del homenaje, de grandes proporciones, ocupa aproximadamente la mitad del espacio del castillo y se encuentra adosada a uno de sus lados. Antiguamente contaba con foso, antemuro, puente levadizo exterior y otro interior que daba acceso a la torre.
La piedra transmite solidez y memoria histórica.
En su interior el castillo dispuso de aljibe, pozo y mazmorra situada en la torre del homenaje. Las crónicas del siglo XVI mencionan un importante arsenal defensivo compuesto por culebrinas, picas, escopetas, ballestas, paveses, pelotas de piedra y diversas piezas de armamento.
Durante la reforma llevada a cabo en los años setenta del siglo XX se eliminaron el puente levadizo y el antemuro, se cegó un balcón amatacanado y se reconstruyó parte del almenaje. El interior fue adaptado para albergar dependencias municipales.
El entorno urbano resalta su carácter de castillo-residencia.
El castillo se encuentra restaurado y en buen estado de conservación, adaptado a su uso actual como edificio administrativo como sede del Ayuntamiento de Manzaneque.
El interior puede visitarse de forma condicionada. Se recomienda consultar previamente con el Ayuntamiento de Manzaneque (tel. 925 344 720) para conocer las posibilidades de visita.