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Fachada de iglesia con arco monumental y espadañas.

Iglesia de San Ginés de Guadalajara

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  • Gratuito

En el centro neurálgico de Guadalajara se alza un templo que no pasa desapercibido. San Ginés impone por tamaño, por simbolismo y por historia. Una fachada descomunal, una nave austera y uno de los conjuntos funerarios más importantes de Guadalajara.

 

Información destacada

  •  

Localización

Plaza urbana con iglesia de piedra y torres campanario.

Guadalajara, Guadalajara

Más detalles

  • Visita libre

  • Servicios religiosos

  • Siglo XVI

  • Renacimiento

  • Arquitectura religiosa

  • Religioso

Sobre este lugar

La iglesia de San Ginés fue originalmente la iglesia del convento dominico de Santo Domingo de la Cruz, hoy desaparecido. Su construcción se inició en 1561, aunque las obras se interrumpieron en 1566, quedando el edificio final reducido aproximadamente a la mitad del proyecto original, circunstancia que explica algunas de sus singulares proporciones.

A lo largo de su historia, el edificio ha tenido múltiples usos: convento, Hospital Militaralmacén de grano e incluso Instituto de Formación Profesional, hasta consolidarse como espacio patrimonial y religioso.

Vista

Una fachada monumental imposible de ignorar.

 

El templo se sitúa en un enclave urbano privilegiado. La plaza de Santo Domingo, hoy centro neurálgico de la ciudad, fue en origen un espacio extramuros vinculado al mercado. A ella confluyen la calle Mayor, el paseo de las Cruces, el Parque de la Concordia y la calle Virgen del Amparo, reforzando el papel de San Ginés como hito urbano dominante.

La fachada norte, de enormes dimensiones, está construida en piedra labrada procedente de Horche. La portada se enmarca entre dos grandes machones que se prolongan en espadañas para campanas, unidos por un gran arco cuyo trasdós aparece casetonado y poblado por figuras talladas que representan los vicios y las virtudes del ser humano.

En la parte superior destacan:

  • Medallones con una pareja de profetas

  • El escudo de la Orden de Santo Domingo, sobre el rosetón central

  • Dos gigantescos personajes desnudos, armados con garrotes, concebidos como figuras protectoras del templo

Oído

El eco solemne de una nave de grandes proporciones.

Detalles adicionales

La cubierta de la nave única se dispone a tres aguas, mientras que las capillas laterales se cubren con tejados colgados a un agua, apoyados a media altura en el cuerpo principal. Esta solución refuerza la imagen maciza y horizontal del edificio.

El interior contrasta con la riqueza escultórica exterior. Es grandioso en proporciones, pero austero en decoración, siguiendo los criterios de la arquitectura conventual dominica.

Tacto

La dureza escultórica de una fachada pensada para impresionar.

 

La iglesia presenta una sola nave, cubierta con bóveda de cañón con lunetos, articulada mediante arcos fajones apoyados en columnas adosadas. La iluminación procede de ventanales góticos abocinados, abiertos en la parte alta de los muros.

En los laterales se abren seis capillas, tres a cada lado, enfrentadas entre sí. Las dos más próximas a la cabecera se elevan a mayor altura, configurando un falso crucero. Las capillas del lado de la Epístola se comunican entre sí, y el coro alto se sitúa a los pies de la nave.

Capillas destacadas

  • Capilla del Ángel de la Guarda (lado del Evangelio): adquirida en el siglo XVII por D. Luis Álvarez Jiménez como capilla funeraria, presenta una compleja decoración geométrica con trapecios, tarjas, escudos y figuras masculinas.

  • Capilla de la Virgen del Rosario (lado de la Epístola): comprada en 1642 por Dª Águeda Ladrón de Guevara, decorada con medallones de los cuatro evangelistas, frutas y hermas ornamentales.

Capilla mayor y escultura funeraria

La capilla mayor, de planta trapezoidal y ligeramente elevada, alberga un retablo neoclásico realizado tras la Guerra Civil Española. Consta de tres calles con las imágenes de la Virgen del Amparo, el Sagrado Corazón de Jesús y San Ginés, rematadas por un ático con Cristo Crucificado.

El templo conserva además cuatro magníficos ejemplos de escultura funeraria:

  • Las estatuas orantes de Pedro Hurtado de Mendoza y Juana de Valencia, fundadores del convento

  • Los sepulcros de los primeros condes de Tendilla, Íñigo López de Mendoza y Elvira de Quiñones, del siglo XV, atribuidos a Sebastián de Almonacid

Información destacada

  • Construcción iniciada en 1561

  • Antigua iglesia del convento dominico

  • Fachada escultórica excepcional

  • Importante conjunto funerario renacentista