Cargando...

Manantial natural con agua clara junto a una pequeña construcción tradicional.

Molinos de Agua de Almansa

  • Compartir en:

  • Gratuito

Un paseo donde el agua y la historia siguen girando juntas. Ya en el siglo XVI existen referencias escritas a estos molinos, que aparecen igualmente documentados en el Catastro del Marqués de la Ensenada en el siglo XVIII. Hoy, sus restos —algunos restaurados, otros evocadores en ruina— siguen contando la historia de una localidad que supo aprovechar el agua como motor económico y social.

Depósito de agua de hormigón con vallado en un entorno agrícola.

Almansa, Albacete

Más detalles

  • Visita libre

  • Siglo XVI

  • Arquitectura civil

Sobre este lugar

Las aguas del Alpera y del Zucaña fueron canalizadas durante siglos para mover las aspas de una red de molinos harineros que abastecieron a Almansa y su entorno. Estas infraestructuras hidráulicas no solo fueron esenciales para la economía local, sino que modelaron el paisaje y la organización del territorio.

El sistema se articula en dos líneas principales de molinos, adaptadas al curso natural de ambos cauces, demostrando un profundo conocimiento del medio y una notable pericia técnica.

Vista

Acequias, muros de piedra y molinos integrados en el paisaje.

A lo largo del recorrido es posible descubrir restos de molinos conservados total o parcialmente, integrados en el paisaje urbano y periurbano:

Línea del Alpera (zona occidental)

Bañada por las aguas del Alpera, conserva tres molinos bien identificados:

  • Molino de la Barca, aguas arriba

  • Molino de la Francesa, también aguas arriba

  • Molino Antiguo, situado aguas abajo

Línea del Zucaña

Más dispersa y diversa en su estado de conservación, combina ruinas evocadoras con ejemplos completos:

  • Molino de las Monjas

  • Molino de la Torre

  • Molino de los Álamos

Oído

El murmullo constante del agua en movimiento.

Detalles adicionales

Recorrer los molinos de Almansa es una experiencia tranquila y sugerente. El sonido del agua, la vegetación de ribera y las construcciones de piedra crean un ambiente perfecto para el paseo pausado, la observación y la fotografía.

Es un itinerario ideal para comprender cómo el aprovechamiento del agua fue clave en la vida cotidiana durante siglos, y cómo ese legado sigue presente en el paisaje actual.

Tacto

La rugosidad de la piedra y la frescura del entorno.

Especial mención merece el Molino Alto, restaurado y convertido en Aula de Naturaleza, donde se pone en valor el funcionamiento tradicional de los molinos y su relación con el entorno natural.

Información destacada

A lo largo del recorrido es posible descubrir restos de molinos conservados total o parcialmente, integrados en el paisaje urbano y periurbano:

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón