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Un núcleo histórico que resume miles de años de ocupación humana y evolución urbana en el sureste peninsular. Asentado entre cerros y vega fértil, Hellín conserva en su casco histórico la huella viva de todas las civilizaciones que marcaron su devenir.
Hellín, Albacete
Acceso libre.
Acceso gratuito.
Visita libre
Arquitectura civil
Arquitectura religiosa
Fortificaciones
El conjunto histórico de Hellín se localiza al sureste de la provincia de Albacete, en la comarca del Campo de Hellín. La ciudad se articula en torno a tres cerros —San Roque, San Cristóbal y Cerro Barbudo— y se extiende hacia una fértil vega, configurando un paisaje urbano de gran riqueza histórica y patrimonial.
Cerros, murallas y casas solariegas que narran siglos de evolución urbana.
Hellín constituye un ejemplo excepcional de evolución urbana continuada. Su territorio presenta un poblamiento denso desde el Paleolítico, con yacimientos como Fuente o el Pedernaloso, y manifestaciones neolíticas como las pinturas rupestres de Minateda. Durante la Edad del Bronce destacan enclaves como el Tolmo de Minateda, Agra o Camarillas, mientras que el mundo ibérico y romano dejó importantes necrópolis y asentamientos que en muchos casos mantuvieron continuidad histórica.
Muros, torres y fachadas que conservan la memoria de cada época.
El origen del núcleo urbano histórico, declarado de Interés Cultural, se sitúa en la reubicación, a mediados del siglo IX, de la población musulmana procedente del Tolmo de Minateda en el cerro donde se alzó el hisn o castillo de época almohade.
Tras la reconquista cristiana en el siglo XIII, Hellín pasó a formar parte del señorío de los Manuel, posteriormente del Marquesado de Villena y, finalmente, de la Corona castellana en tiempos de los Reyes Católicos. Durante la Edad Moderna vivió importantes etapas de esplendor, especialmente en los siglos XVI y XVIII, reflejadas en la construcción de iglesias, conventos y casas solariegas. La actividad minera del azufre, la explotación del esparto y la agricultura han marcado su economía histórica y su desarrollo urbano.
El eco de las civilizaciones que dieron forma a la ciudad.
Esta historia y la fisionomía del casco histórico de Hellín, junto con los edificios como la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, el convento de San Francisco, el convento de Santa Clara, el santuario de la Virgen del Rosario, el Ayuntamiento, las Casas solariegas del Conde, de Perier o de Salazar, o los yacimientos anteriormente citados, han hecho merecedora a la ciudad de la declaración de Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico.
Declarado Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico
Orígenes prehistóricos con continuidad urbana
Castillo y recinto amurallado de origen islámico
Importante patrimonio religioso y civil
Núcleo urbano clave del sureste peninsular