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Vista panorámica de una plaza porticada con edificios blancos y árboles.

Santuario de Nuestra Señora de Belén en Almansa

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  • Gratuito

El lugar donde late la devoción de Almansa, entre romerías, historia y sosiego. El santuario no es solo un templo, sino un espacio vivido: lugar de romerías, encuentros, promesas y silencios. Un remanso de paz donde arquitectura, historia y devoción popular se funden de manera natural.

 

Plaza empedrada con edificio religioso y pórticos blancos bajo cielo despejado.

Almansa, Albacete

Más detalles

  • Tienda de recuerdos

  • Siglo XVI

  • Barroco

  • Visita libre

  • Religioso

  • Arquitectura religiosa

Sobre este lugar

Las primeras noticias documentadas del santuario se remontan al siglo XVI, aunque la tradición sitúa su origen mucho antes. En 1515, Juan Sánchez de Belén, propietario de estas tierras, trajo desde Roma una pequeña talla de la Virgen que se veneró en una ermita primitiva.

La cercanía a la acequia de Alpera, al antiguo camino real y a zonas de descanso ganadero favoreció la afluencia de gentes y el crecimiento del culto. En 1540, los vecinos de Almansa decidieron trasladar a este lugar el tradicional voto a San Juan de mayo, lo que incrementó aún más su importancia religiosa y social.

Vista

La plaza porticada, el templo sereno y el paisaje que lo envuelve.

Las obras de ampliación comenzaron a finales del siglo XVI y culminaron en 1627, año en el que el patronato pasó definitivamente al concejo de la villa. Ese mismo año se produjo la primera rogativa documentada a la Virgen de Belén, trasladando su imagen a Almansa para pedir lluvias en tiempos de sequía, una tradición que marcaría profundamente la religiosidad local.

Oído

El murmullo del viento, las campanas y los cantos de romería.

Detalles adicionales

El santuario es una yuxtaposición armónica de espacios de distintas épocas, principalmente de los siglos XVII y XVIII, con estilos barroco y neoclásico. Todo el conjunto se organiza en torno a una plaza rectangular, cerrada por tres de sus lados y transformada en plaza porticada en 1776, con arquerías de fuerte carácter popular.

Forman parte del conjunto:

  • La iglesia

  • El camarín

  • Sacristía y museo

  • Antigua hospedería de peregrinos (siglo XVIII)

  • Casa del santero

  • Antiguas cuadras y graneros

  • Salas de reunión y dependencias auxiliares

 

Tacto

La frescura de la piedra y la suavidad del azulejo antiguo.

Uno de los espacios más valiosos del santuario. Construido en el siglo XVII, tiene planta cuadrada y se cubre con cúpula sobre pechinas, decorada con pintura al fresco. Destaca especialmente su pavimento original de azulejería de influencia levantina, de gran valor artístico.

El templo barroco, levantado en el siglo XVII, presenta planta rectangular, nave única y cabecera de testero poligonal. Se cubre con bóveda de cañón rebajada con lunetos, dividida en cinco tramos por arcos fajones que descansan sobre pilastras policromadas. El retablo barroco de principios del siglo XVIII, ricamente tallado y policromado, preside la cabecera.

La fachada es sobria y equilibrada, rematada por espadaña y balaustrada. Su portada clásica, de dos cuerpos, combina columnas toscanas y jónicas, hornacina avenerada y frontón curvo, creando una composición elegante sin excesos.

Información destacada

El Santuario de Belén es lugar de peregrinación dos veces al año. Durante el verano, la imagen de la Virgen es trasladada en romería a Almansa y regresa al santuario en septiembre. Estas celebraciones congregan a miles de fieles y visitantes, convirtiendo el entorno en un espacio de encuentro, emoción y tradición viva.

La Romería de Nuestra Señora de Belén es uno de los acontecimientos religiosos y culturales más importantes del calendario almanseño.

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