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A la sombra de la Fuente Agria, la Casa de Baños fue durante el siglo XIX uno de los centros termales más reconocidos de la región. Hoy, rehabilitada, sigue siendo un punto clave de la ciudad, aunque ahora como puerta de entrada al turismo local. El histórico balneario que dio fama nacional a las aguas medicinales de Puertollano.
Atención al visitante
Puertollano, Ciudad Real
Paseo de San Gregorio, 3-9, 13500 Puertollano, Ciudad Real
Visitable en las horas de apertura de la oficina de turismo:
HORARIO DE VERANO
Lunes a viernes: de 8:30 a 14:30 h
Viernes: de 18:00 a 21:00 h
Sábados: de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 h
Domingos: de 10:00 a 13:00 h
HORARIO DE INVIERNO
Viernes: de 17:00 a 20:00 h
Sábados: de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 h
Domingos: de 10:00 a 13:00 h
Visita libre
Siglo XIX
Arquitectura civil
La Casa de Baños de Puertollano es un antiguo balneario construido en 1850 por iniciativa del general Ramón María Narváez, presidente del Consejo de Ministros durante el reinado de Isabel II. Tras su visita a las aguas agrias de Puertollano, impulsó la construcción de un edificio estable que permitiera aprovechar de forma organizada sus propiedades medicinales.
Observa la sobriedad del antiguo balneario decimonónico que dio forma al turismo medicinal en Puertollano.
Las aguas ácido-alcalino ferruginosas de la localidad eran utilizadas desde al menos el siglo XVIII para tratamientos médicos. Sin embargo, fue a mediados del siglo XIX cuando alcanzaron fama nacional gracias al respaldo institucional y a la difusión de sus beneficios terapéuticos.
El edificio constaba de dos plantas y disponía de dos bañeras colectivas, una destinada a hombres y otra a mujeres, además de varias bañeras individuales. Contaba también con vestuarios, sala de estar, caldera y despachos, organizados para ofrecer distintos tratamientos según la afección del paciente. En algunos casos se recomendaban baños; en otros, la ingesta controlada de agua agria.
Siente la solidez de sus muros, testigos de generaciones que buscaron aquí alivio y descanso.
El balneario abría principalmente durante los meses de verano, coincidiendo con la mayor afluencia de visitantes que acudían a Puertollano para beneficiarse de sus aguas medicinales. Durante el resto del año permanecía prácticamente cerrado.
Su construcción se enmarca en el contexto del auge de los balnearios en el siglo XIX, cuando el turismo termal y la medicina hidroterápica vivieron un notable desarrollo en España.
En la actualidad, la Casa de Baños ha sido rehabilitada y alberga la Oficina Municipal de Turismo, manteniendo su valor histórico y simbólico junto al Paseo de San Gregorio y la Fuente Agria, con la que forma un conjunto patrimonial de gran relevancia en la ciudad.
Escucha el eco tranquilo de un espacio pensado para la calma, donde el murmullo del agua marcaba el ritmo del día.