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Historia, barrio y tradición se dan la mano en torno a la entrañable figura de “la abuelica” Santa Ana. Templo del siglo XVI, profundamente vinculado a la vida del barrio y a una de las devociones más entrañables de Campo de Criptana.
Campo de Criptana, Ciudad Real
Rinconada de Santa Ana, 2. Campo de Criptana, Ciudad Real Acceso libre a pie desde el barrio del Albaicín Criptano.
Acceso gratuito.
Servicios religiosos
Visita libre
Siglo XVI
Religioso
Arquitectura religiosa
La Ermita de Santa Ana fue edificada en 1575 y, a lo largo de su historia, ha experimentado diferentes etapas de deterioro, reconstrucción y renovación. Durante los siglos XVII y XVIII su estado fue empeorando, hasta que la Orden Tercera de San Francisco de Asís se estableció en ella y acometió importantes reparaciones.
La ermita integrada en el entramado del Albaicín, con su cruz marcando la entrada al barrio.
La Guerra de la Independencia supuso un duro golpe para la ermita, al aplicarse el decreto de José I que suprimía las órdenes religiosas, provocando la desaparición temporal de la Orden Tercera. No obstante, tras el conflicto, esta regresó y en 1829 se llevó a cabo una reconstrucción fundamental del edificio, fecha que aún hoy aparece reflejada en inscripciones epigráficas de su decoración interior.
Durante la Guerra Civil se perdieron las imágenes originales del templo, pero una vez finalizada la contienda se retomó el culto. Desde entonces, la Hermandad de Santa Ana ha sido la principal impulsora de su conservación, promoviendo diversas restauraciones y manteniendo viva la devoción popular.
El silecio del templo durante todo el año, y el sonido pausado de la procesión y el ambiente festivo de la plaza en julio.
Arquitectónicamente, la ermita presenta planta de cruz latina, aunque esta no es plenamente visible desde el exterior debido a edificaciones adosadas en dos de sus lados. En el interior destaca la variedad de soluciones constructivas: la nave longitudinal se cubre con techumbre plana sostenida por tirantes de madera en resalte; los brazos del crucero se cubren con bóvedas elípticas decoradas con casetones apoyadas sobre pechinas; y la cabecera se resuelve mediante bóveda de cañón.
Frente a la ermita se alza una cruz histórica, que según la tradición marcaba el límite entre la población cristiana vieja y la de origen musulmán, razón por la cual este enclave es considerado simbólicamente como la puerta del Albaicín Criptano.
La madera de los tirantes y la piedra centenaria del templo.
Cada 26 de julio, Santa Ana —cariñosamente llamada la abuelica— recorre su barrio en procesión. Las fiestas se completan con actividades populares en la plaza, degustaciones de los tradicionales roscos de Santa Ana y emotivos homenajes a las personas mayores del barrio, reforzando el carácter comunitario de esta celebración.
Fecha de construcción: 1575
Reforma principal: 1829
Planta: cruz latina
Festividad: procesión el 26 de julio
Elemento singular: cruz histórica, puerta simbólica del Albaicín