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Detalle del Palacio de Torremejía o Torrubia en Granátula de Calatrava

Palacio de Torremejía o de los Torrubia

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  • Gratuito

Tras su escudo pétreo y sus torres laterales se esconden siglos de nobleza… y de silencio. Una gran casa nobiliaria manchega que resume esplendor, linaje y abandono en el corazón del Campo de Calatrava.

Fue propiedad de los Marqueses de Torremejía, avecindados en Almagro, donde aún conservan en perfecto estado su palacio de la Plaza de Santo Domingo. El inmueble de Granátula llegó a esta familia por entronque familiar y, tras quedar sin descendencia, fue donado por vía testamentaria a la Orden de Predicadores (dominicos). La posterior venta del edificio por parte de la orden marcó el inicio de su progresivo abandono y deterioro.

Fachada del Palacio de Torremejía o Torrubia en Granátula de Calatrava

Granátula de Calatrava, Ciudad Real

Más detalles

  • Visita libre

  • Siglo XVI

  • Arquitectura civil

Sobre este lugar

El palacio fue construido originalmente en el siglo XVI, como residencia solariega vinculada a una familia noble relacionada con Almagro. A finales del siglo XVIII el edificio fue profundamente reformado, dotándolo de un aspecto más monumental acorde con los gustos de la época.

Los Marqueses de Torremejía, propietarios del palacio, poseían también una destacada residencia en Almagro. Al quedar la familia sin descendencia directa, donaron sus bienes a la Orden de Predicadores, destinándolos a obras religiosas y seminarios. Mientras que el palacio de Almagro fue conservado y adaptado como colegio, el de Granátula fue vendido, iniciándose entonces un proceso de abandono y deterioro que ha llegado hasta nuestros días.

Vista

Torres laterales, escudos heráldicos y muros que aún imponen respeto.

El edificio responde a la tipología de casa solariega manchega, con:

  • Dos plantas y cámara

  • Reformas del siglo XVIII, con la adición de dos torres laterales

  • Portada pseudo-gótica en piedra en el balcón principal

En el tímpano de esta portada se conserva el escudo familiar, sostenido por dos leones tallados en piedra, uno de los elementos más representativos del conjunto.

La fachada mantiene también la portada original, con jambas de piedra y una puerta de madera primitiva, testimonio directo de su antigüedad.

Tacto

Superficies erosionadas que narran siglos de historia.

Detalles adicionales

El interior se articula en torno a un patio central, originalmente porticado con columnas de piedra. En el siglo XIX estas columnas fueron cegadas parcialmente con yeso y mampostería, reduciendo la amplitud visual del espacio.

En la planta principal destacan:

  • Puertas de cuarterones de gran valor

  • Pinturas murales de los siglos XVIII y XIX

  • Medallones decorativos con paisajes y anagramas

Especial interés presenta la antigua capilla, decorada con pinturas murales y la cruz de Calatrava, cuyo altar mayor muestra un escudo de armas familiar fechable a mediados del siglo XIX.

Oído

El silencio roto por el viento entre estancias vacías, lejos de su momento de esplendor.

Como era habitual en este tipo de residencias nobiliarias rurales, el palacio se completa con dependencias de labranza, como cuadras, almacenes y espacios para aperos agrícolas, formando un conjunto unitario entre residencia señorial y explotación agrícola.

Estado de conservación

  • Situación: deterioro avanzado

  • Uso actual: sin uso

  • Accesibilidad: no visitable en condiciones de seguridad

Información destacada

  • Cronología: siglo XVI, reformas siglo XVIII

  • Tipología: casa solariega nobiliaria

  • Otros nombres: Palacio de los Torrubia, Casa de los Frailes