Cargando...
Dale un nombre a tu nueva lista de favoritos que te ayude a identificarla fácilmente.
Por ejemplo: "Planes de fin de semana en Castilla-La Mancha", "Paisajes naturales", "Rutas gastronómicas"... o cualquier nombre que se ajuste a tus planes.
Una plaza porticada que ha sido durante siglos el corazón social y festivo de Tembleque. Uno de los mejores ejemplos del barroco popular del siglo XVII en España.
Tembleque, Toledo
Plaza Mayor en el centro neurálgico de Tembleque.
Acceso libre.
Acceso gratuito.
Visita libre
Barroco
Siglo XVII
Arquitectura civil
La Plaza Mayor de Tembleque fue concebida como espacio multifuncional destinado tanto a la vida cotidiana como a la celebración de corridas de toros y representaciones teatrales. Su construcción finalizó en 1598, siguiendo el modelo de los corrales de comedias y hospederías.
Los festejos taurinos celebrados en ella alcanzaron gran notoriedad. Se tiene constancia documental de que en el siglo XVII asistieron a espectáculos celebrados en la plaza el rey Felipe IV y Francisco de Quevedo.
Admira la armonía de madera, piedra y cal que define su silueta.
De planta rectangular irregular, la plaza está rodeada en tres de sus cuatro lados por galerías porticadas de tres alturas. En la planta baja se alternan columnas de piedra de orden toscano, mientras que los pisos superiores se sustentan con vigas y pilares de madera apoyados sobre zapatas.
La cubierta es tradicional manchega, a dos aguas con teja curva. Las galerías presentan techumbres de vigas de madera unidas por bovedillas de ladrillo y adobe encaladas en blanco.
Destaca la decoración de los antepechos de yesería en los balcones superiores, donde se repite la Cruz de Malta enmarcada y flanqueada por motivos vegetales.
Imagina el bullicio de corridas, comedias y celebraciones populares.
La plaza cuenta con tres accesos situados en los lados norte, sur y oeste. Uno de ellos es el conocido Callejón de los Toriles, que evidencia su uso taurino. El pavimento de canto rodado facilitaba el tránsito de caballerías y reses.
En el lado norte se integra el edificio del Ayuntamiento, cuya fachada pétrea rompe la continuidad de las galerías porticadas y aporta mayor sobriedad al conjunto.
Disfruta de la gastronomía manchega en sus terrazas al aire libre.
La estructura de balcones corridos ofrecía excelentes vistas durante festejos taurinos y representaciones teatrales. Hoy, la plaza continúa siendo punto de encuentro vecinal, especialmente en primavera y verano, cuando terrazas y cafeterías ocupan parte del espacio.
El acceso principal destaca por su estructura de madera coronada por tejadillo a cuatro aguas, creando una entrada escenográfica que conecta visualmente la plaza con la iglesia cercana.