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A pocos minutos de la Catedral de Toledo, estas termas conservan la huella de la arquitectura civil romana: técnicas constructivas avanzadas, canalizaciones y una gran sala calefactada que revela cómo se vivía (y cómo se cuidaba el cuerpo) en la ciudad imperial. Un “viaje” al Toledo romano a través de una sala cálida (caldarium) calefactada por hipocausto y restos de infraestructuras hidráulicas.
Toledo, Toledo
Plaza de Amador de los Ríos, 4; entorno Catedral / Nuncio Viejo.
El horario de apertura es de martes a sábado de 10 a 14 y de 16 a 20 horas.
Entrada gratuita.
Edad romana
Visita libre
Arquitectura civil
Patrimonio Humanidad
Los vestigios se conocen desde 1986 y evidencian la monumentalidad de Toledo en época romana. Entre los elementos más destacados figuran el uso del hormigón de cal (opus caementicium), una galería abovedada, y un arco de dovelas graníticas almohadilladas, vinculados al suministro de agua limpia y a edificios públicos relevantes.
La geometría del espacio termal y la lectura “en sección” del hipocausto; juego de luces sobre muros y bóvedas.
El conjunto termal conservado incluye al menos dos estancias. La principal, una sala rectangular de aprox. 12 × 10 m (120 m²), se acondicionó como caldarium y se dotó de un hipocausto para caldear el espacio, una pieza clave del ritual romano del baño. Por cronología y entidad se interpreta como un edificio público, impulsado por el poder imperial.
olor a piedra y humedad controlada, propio de un yacimiento bajo rasante.
Con el paso del tiempo el edificio se arruinó y el lugar fue afectado por reutilizaciones posteriores: un silo medieval (s. XII–XIV), aljibes desde el s. XVI y, ya en época contemporánea, la estructura del inmueble de los años 90.
La sensación visual de materiales (granito, morteros, ladrillo) y la “frialdad” sugerida del subsuelo (sin tocar los restos).
El Consorcio de la Ciudad de Toledo abordó su puesta en valor desde 2002–2003: investigación arqueológica, reconstrucción parcial para facilitar la comprensión y adecuación del espacio para uso ciudadano e investigador, integrando patrimonio y función.
Cronología: fines del s. I – mediados del s. II d. C.
Elemento clave: hipocausto (calefacción bajo el suelo) del caldarium.
Técnicas romanas visibles: opus caementicium, bóvedas y arcos de dovelas.
Puesta en valor: proyecto del Consorcio (investigación + recorrido comprensible).