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Un viaje por más de dos mil años de historia a través de piezas únicas halladas en los yacimientos de Iniesta y su comarca. Entre otros elementos patrimoniales, incluyeuno de los mosaicos figurados más antiguos del Mediterráneo, con representación de la diosa Tanit/Astarté y un lobo ibérico, hallado en la necrópolis de Cerro Gil.
Iniesta, Cuenca
C/ Convento, 1, Iniesta (Cuenca)
Entrada alternativa para personas con movilidad reducida
Para la visita es imprescindible concertar cita previa en 678 722 778 / 967 490 002 (de 09:00 a 14:00 h.)
Exposiciones
Museo Municipal
Paleontología
Prehistórico
El Museo Arqueológico de Iniesta se encuentra en la antigua ermita de la Concepción, construida en 1589, un edificio de una sola nave con muros de tapial y fachada de sillería, que conserva un destacado artesonado mudéjar y elementos arquitectónicos renacentistas. A lo largo de su historia fue ermita, espacio de reunión, granero y almacén, hasta su restauración como museo.
La pieza más emblemática es el mosaico de la diosa alada Tanit/Astarté y el lobo, fechado en el siglo V a. C., uno de los mosaicos figurados más antiguos del Mediterráneo. Con casi 10 m² de superficie, está realizado con guijarros de distintos colores y se exhibe junto a la recreación de su estructura tumular funeraria.
La última sala se dedica a la romanización, proceso culminado en el siglo I a. C., con piezas relacionadas con la vida cotidiana, estelas funerarias y comercio, que muestran la integración de estos territorios en el Imperio romano.
Contempla uno de los mosaicos figurados más antiguos del Mediterráneo y sus escenas simbólicas.
La primera sala está dedicada a la Edad del Bronce (2250-1200 a. C.), mostrando útiles metálicos, recipientes, armas y molinos que ilustran la vida cotidiana y el mundo funerario de la época. Antes de avanzar, se exponen reproducciones de pinturas rupestres del abrigo de la Hoz de Vicente, con escenas de arqueros, ciervos y rituales.
La gran sala central aborda la Edad del Hierro y la cultura ibérica, influida por fenicios y griegos. Se organiza en torno a la vida cotidiana, la metalurgia, el comercio y la cerámica, e incluye un campo de urnas vinculado a las necrópolis de Punta del Barrionuevo y Cerro Gil. Destacan urnas de orejetas, piezas áticas y campanienses, armas, monedas y aperos agrícolas.
Siente la textura de los materiales que dieron forma a armas, urnas y al impresionante mosaico.
Escucha el relato de comerciantes, guerreros y artesanos que habitaron estas tierras.
El edificio conserva dos accesos originales: una portada principal al sur con arco de medio punto adovelado y hornacina central, y otro portalón sobrio en la fachada oeste. En una de las vigas tirantes del artesonado puede leerse la inscripción año 1589. La adaptación del antiguo templo como museo ha permitido mantener sus elementos históricos, integrando la arquitectura en el discurso expositivo.