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Fachada moderna con rótulo metálico y escultura geométrica.

Museo Francisco Sobrino

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  • Gratuito

En Guadalajara, la luz, el movimiento y la geometría tienen casa propia. Y no es casual. Un museo donde la obra no se mira: se experimenta.

Sala blanca con esculturas y techos de madera.

Guadalajara, Guadalajara

Más detalles

  • Exposiciones

  • Visita libre

  • Arte Contemporáneo

  • Siglo XX

Sobre este lugar

El museo está dedicado a Francisco Sobrino (1932–2014), artista nacido en Guadalajara y figura clave del arte óptico y cinético internacional. Su trayectoria se desarrolló entre España y Francia, especialmente en París, donde participó activamente en la renovación del lenguaje artístico de la segunda mitad del siglo XX.

La elección del antiguo Matadero Municipal como sede no es solo una operación arquitectónica de recuperación patrimonial, sino también una declaración de intenciones: transformar un espacio industrial histórico en un lugar para la experimentación artística contemporánea.

Vista

Obras que cambian según te mueves.

El discurso expositivo permanente se articula con un criterio cronológico, comenzando en 1959, año en que Sobrino se instala en París junto a su amigo Julio Le Parc, y concluyendo con sus últimas creaciones realizadas en Guadalajara a finales del siglo XX.

Este recorrido permite comprender la evolución del artista, desde sus primeras investigaciones bidimensionales hasta la conquista del espacio, el movimiento real y la participación activa del espectador.

Oído

El silencio activo de un espacio para la concentración visual.

Detalles adicionales

De los primeros años se exhiben gouaches sobre cartón titulados Problème dans le plan, donde Sobrino trabaja con formas geométricas sencillas y repetitivas, generando efectos ópticos de movimiento virtual mediante ritmos aleatorios y progresiones.

En 1960, Sobrino funda junto a Julio Le Parc y otros artistas el Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), colectivo decisivo en la renovación del arte visual europeo. Los debates del grupo impulsaron al artista hacia la tercera dimensión y la interacción con el espectador.

Escultura, luz y movimiento

A partir de esta etapa, Sobrino comienza a realizar relieves y esculturas con materiales derivados del petróleo, como el metacrilato y el plexiglás, creando tramas cromáticas superpuestas, laberintos en rotación y estructuras tridimensionales que transforman la percepción del espacio.

Posteriormente, introduce materiales como el acero pulido y el aluminio, dando lugar a obras como las Estructuras Permutacionales, donde la luz reflejada convierte la escultura en un objeto cambiante que obliga al espectador a desplazarse y participar activamente.

Tacto

La sensación visual de materiales que parecen vibrar.

La búsqueda de una implicación mayor del público llevó a Sobrino a incorporar recursos mecánicos y cinéticos. Obras como Lupa-Luz-Color o la recreación de Espacio Vivo–Ambiente Natural —instalación del GRAV presentada en 1966 y recreada en Guadalajara en 2006— ejemplifican esta voluntad de romper la pasividad del espectador.

Últimas etapas y regreso a Guadalajara

Desde los años setenta hasta los ochenta, el artista desarrolla series como Desplazamiento InestableTorsionesColumnas Agujas o los célebres Blanco sobre Blanco, donde con recursos mínimos logra máximos efectos plásticos.

Ya instalado definitivamente en Guadalajara, Sobrino retoma su diálogo con la luz natural, creando obras como Fuente de Luz, en las que el metacrilato transparente y las superficies especulares generan realidades virtuales y multiplicaciones cromáticas.

El museo conserva piezas clave de estas etapas, como Desplazamiento Sistemático Línea-ColorVitral, o Blanco Negro Color (NBC).

Información destacada

  • Ubicado en el antiguo Matadero Municipal (1883)

  • Dedicado al arte óptico y cinético

  • Artista de proyección internacional