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Por ejemplo: "Planes de fin de semana en Castilla-La Mancha", "Paisajes naturales", "Rutas gastronómicas"... o cualquier nombre que se ajuste a tus planes.
Esta ruta está dedicada a dos de los cineastas más singulares y recordados de la historia del cine español. José Luis Cuerda, creador irreverente y maestro del surrealismo, eligió su Albacete natal para rodar su obra más personal, que sus legiones de fans recuerdan cada año con un encuentro en la Sierra del Segura. Pedro Almodóvar, manchego de raza, ha llevado la belleza de su tierra por todo el mundo, luciendo con orgullo la bandera de esa meseta castellana rural y austera, al mismo tiempo que su inimitable sentido de la estética, el arte y la música.
Buscamos aquí los lugares en los que rodaron escenas tan memorables que ya son consideradas de culto por los amantes del séptimo arte.
Ayna, Albacete
Liétor, Albacete
Cuando el albaceteño José Luis Cuerda estrenó esta película en 1989, rompió los esquemas con respecto a lo que se producía en aquel momento en el cine español, recibiendo una acogida un tanto tibia por parte de crítica y espectadores.
Sin embargo, con el transcurrir de los años “Amanece, que no es poco”, no sólo ha obtenido el estatus de clásico del cine, sino que se ha convertido en un verdadero icono de la cultura popular. Las historias de los vecinos de un pueblo castellano hiladas con un surrealismo desternillante, han calado tan hondo en el imaginario de muchos espectadores que han dado origen a una asociación que representa al club de fans de la película y que se reúne una vez al año en los escenarios de rodaje de la película para recrear sus escenas favoritas.
Para cualquier turista de pantalla, por tanto, el mejor momento para visitar Aýna, Molinicos y Liétor es durante una de esas “quedadas amanecistas”. Pero, de no ser así, cualquier época es perfecta para disfrutar de la preciosa Sierra del Segura y visitar los tres pueblos albaceteños por los que se repartieron las escenas. Verdaderos pioneros del turismo de pantalla en España, todos ellos cuentan con sus propias rutas, perfectamente señalizadas.
Un buen punto de partida puede ser el centro de interpretación de la película en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios en Aýna y sumarte luego a la ruta guiada que organiza su ayuntamiento.
Después de reponer fuerzas con alguna de las deliciosas especialidades culinarias de la región, sigue hasta Molinicos, donde también podrás hacer una ruta guiada.
Tu ruta amanecista puede terminar en Liétor, donde está la famosa ermita de Belén, escenario de una de las escenas más memorables de la película.
Si puedes ampliar tu estancia en la zona, son imprescindibles lugares como Riópar, base para visitar el nacimiento del río Mundo; Letur, el pueblo natal de la cantante Rosalía que organiza el LeturAlma; y Yeste, con su imponente castillo de origen andalusí y unos balnearios ideales para terminar esta ruta de pantalla por el Albacete de “Amanece, que no es poco”.
Casi tres décadas después del estreno de “Amanece, que no es poco”, en 2018, José Luis Cuerda recuperó su esencia en “Tiempo después’” una comedia surrealista -cómo no- donde el director de cine albaceteño imagina un mundo en el año 9177 dividido en dos: los estamentos del poder y los parados y hambrientos del cosmos.
Para esta segunda aventura en su tierra, Cuerda eligió la provincia de Toledo y utilizó algunos de sus escenarios más emblemáticos. Desde los impresionantes cortados de las Barrancas de Burujón, al más puro estilo cañón del Colorado, hasta los mágicos bosques de Hontanar (en el Parque Nacional de Cabañeros), donde conviven especies mediterráneas y atlánticas en una extensión de 40.000 hectáreas.
Para vivir a fondo la experiencia cinematográfica de “Tiempo después”, puedes alojarte en la finca de los Lavaderos de Rojas, situada en la ribera del Tajo, a pocos minutos del centro de Toledo. En esta espectacular propiedad, se han rodado además otras producciones muy conocidas, como te explicarán cuando pases por allí.
La ruta de “Tiempo después” en Toledo finaliza con una parada en la iglesia de Santa María de Melque, el conjunto monástico más antiguo que se conserva en la Península Ibérica, construido en torno a una antigua villa romana.
Hablar de La Mancha, de la provincia de Ciudad Real y del Campo de Calatrava, es hablar de Pedro Almodóvar. Con lo difícil que era competir con personajes como el Quijote y sus molinos, el director manchego consiguió, desde el primer rodaje en su tierra (“LA FLOR DE MI SECRETO”, en 1995), introducir el imaginario de esa tierra blanca y austera que marca a unos personajes que ya son parte de la historia del cine.
Para rodar las escenas en la que el personaje de Marisa Paredes (Amanda Gris) llega desesperada buscando información, Almodóvar eligió una de las ciudades más hermosas de Ciudad Real: Almagro. Pero no se fijó en su famoso Corral de Comedias ni en sus muchos atractivos turísticos, sino que eligió el exterior de varias casas de una calle cualquiera. Para tu ruta de pantalla por La Mancha de Almodóvar, te desvelamos que esas casas están en la calle Ramón y Cajal, donde puedes repasar esta escena y hacerte una foto al mejor estilo “chica/o Almodóvar”.
Almodóvar volvió a Almagro en 2006 para rodar “VOLVER”, una de sus obras más premiadas y personales.
El último hito dedicado a su célebre paisano es el Parque Pedro Almodóvar. Situado entre la Carretera de Puertollano y la CM-9413, está presidido por una escultura en forma de monolito del perfil del cineasta calzadeño y acoge también la escultura “Encuadre Manchego”, que representa un paisaje manchego en forma de fotograma.
Ilustrando la evolución en el cine de Almodóvar, cambiamos ahora los pueblos clásicos de La Mancha por una instalación moderna. Porque fue en el aeropuerto de Ciudad Real donde el director rodó una de sus comedias más memorables en 2013. Para simular el avión en el que transcurre la acción de “LOS AMANTES PASAJEROS” el equipo de producción usó estas instalaciones aeroportuarias que son escenario habitual de rodajes aéreos. Una de las últimas en pasar por allí fue la cinta de acción “Todos los nombres de Dios” (Daniel Calparsoro, 2023).
Para rodar una de sus películas más inquietantes y personales, Pedro Almodóvar eligió un cigarral en Toledo. En concreto, la Quinta de Mirabel, se convirtió en la espléndida mansión del Doctor Robert Ledgard, al que da vida Antonio Banderas y donde mantiene cautivo al personaje interpretado por Elena Anaya.
Hablamos, claro está, de “LA PIEL QUE HABITO”, que cosechó nada menos que 69 nominaciones a diferentes premios internacionales, incluyendo los más prestigiosos.
La Quinta de Mirabel es propiedad privada, pero puede verse su entorno en las cercanías de Toledo.
El amor de Pedro Almodóvar por su tierra sigue patente en su última película hasta la fecha. “LA HABITACIÓN DE AL LADO”. Rodada en 2024 y protagonizada por Julianne Moore y Tilda Swinton, utilizó algunas localizaciones de Cubillo de Uceda, en la provincia de Guadalajara. En concreto, en un campo a las afueras del pueblo donde, según unas declaraciones del alcalde a Guadalajara Diario, «levantaron una casa de madera que quemaron y que ya ha sido retirada».
Cerca de este pequeño pueblo, en el que hay varias iglesias medievales, están las Lagunas de Puebla de Beleña, un hermoso paraje natural en el que avistar grullas y garzas.
Estamos seguros de que, cuando termines esta ruta, tu manera de mirar y entender Castilla-La Mancha será otra. Puede que te haga sonreír imaginando un sidecar por la Sierra del Segura o que te estremezca sintiendo el dolor callado de las mujeres de los pueblos de Almodóvar. Sea como sea, habrás experimentado fuertes emociones y llenado tus retinas con estampas inolvidables.