Cargando...
Dale un nombre a tu nueva lista de favoritos que te ayude a identificarla fácilmente.
Por ejemplo: "Planes de fin de semana en Castilla-La Mancha", "Paisajes naturales", "Rutas gastronómicas"... o cualquier nombre que se ajuste a tus planes.
Ciudad Real, que hoy presenta un trazado moderno y una bulliciosa actividad, ha sabido conservar todo su sabor manchego y quijotesco. La ciudad debe a Alfonso X El Sabio, no solo su fundación en 1255, sino la propia planificación medieval de la villa. Conviene imaginar, al deambular por su trazado urbano, los cuatro kilómetros de murallas y ciento treinta torreones que protegían durante la Edad Media a una población integrada por cristianos, moriscos y judíos. El paseo por la ciudad nos descubre restos de aquellos primeros vestigios, iglesias góticas, museos y edificios civiles, agradables parques y jardines, además de una excepcional gastronomía, buenos vinos y unas celebraciones festivas únicas.
Ciudad Real, Ciudad Real
Sábado
Del recinto amurallado se mantiene en pie la Puerta de Toledo, ubicada en el antiguo camino real que unía Sevilla con Toledo y que se concluyó en 1328. En la bulliciosa y ecléctica Plaza Mayor la parada es obligada para degustar la rica cocina y los vinos de calidad de la zona. En la plaza se conserva la Casa del Arco, antiguo ayuntamiento; aquí, a ciertas horas del día, se asoma desde un balcón el Reloj Carillón. Paseando por uno de los jardines más céntricos y conocidos de la ciudad nos encontramos con la Puerta del Torreón, único vestigio que se conserva del recinto del Alcázar, mandado construir por Alfonso X y que sirvió de residencia, en ocasiones, a los Reyes Católicos. En la ronda de la ciudad y ubicada donde se hallaría una de las 8 puertas de la muralla de la antigua Villa Real se encuentra la Puerta de Santa María, perteneciente al derruido Convento de Nuestra Señora de Altagracia.
El paseo por la trama urbana nos descubre elementos del peculiar estilo gótico de la ciudad formado por tres templos: la Catedral de Santa María del Prado, que se levantó sobre los restos de la antigua Iglesia de Santa María, núcleo de la Morería de la antigua Villa Real; y las iglesias de San Pedro y de Santiago, antiguo núcleo del barrio judío, con un bello artesonado mudéjar y una llamativa pintura mural en su ábside que representa el dragón apocalíptico de las siete cabezas. Dentro del elenco de edificios religiosos también destacan los conventos de las Carmelitas Descalzas y el de las Concepcionistas.
La arquitectura civil queda bien representada por edificios como el antiguo Palacio Medrano –que alberga la Delegación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha–, el antiguo Casino –actual sede del Conservatorio de Música– y el Palacio de la Diputación Provincial.
Para descansar y relajarse nada mejor que acercarse a algunas de las numerosas zonas verdes que encontraremos en la ciudad, como los Jardines del Prado, el Parque de Atocha, el de Antonio Gascón o el Parque de Gasset, lugares donde también podemos disfrutar del paseo y de áreas deportivas e infantiles.
El que sale de los fogones de la ciudad con platos muy manchegos como las migas, el pisto o las gachas elaboradas con harina de almortas.
La oferta museística de la ciudad es otro de sus grandes atractivos. El Museo de Ciudad Real cuenta con dos sedes, la que encierra el legado cultural de la provincia y tesoros arqueológicos como la puerta de entrada de una antigua sinagoga; y el Convento de la Merced, un moderno espacio con obras desde el siglo XVI hasta nuestros días, y piezas de artistas como Saura, Chillida, Dalí, Miró, Tàpies, Gordillo o García Rodero. En el Museo Diocesano descubriremos obras artísticas de la provincia de carácter religioso, fechadas entre los siglos XII y XX. El Museo Municipal López-Villaseñor, un palacete del siglo XV y la casa más antigua que se conserva en la ciudad, alberga la obra del pintor ciudadrealeño, uno de los máximos exponentes de la pintura española de la segunda mitad del siglo XX. El Museo del Quijote-Biblioteca Cervantina, centrado en la mundialmente famosa obra de Miguel de Cervantes, combina la exposición de obras de arte sobre la novela con montajes multimedia. Para terminar el recorrido museístico hay que visitar el pequeño y encantador Museo Municipal Elisa Cendrero.
El de “la convidá”, popular celebración de la Pandorga en la Plaza Mayor en la que El Pandorgo, haciendo honor a su condición de anfitrión y representante de la fiesta, invita a todos los presentes a un vaso de “limoná” –a base de vino blanco, limón y azúcar– y al “puñao” de garbanzos tostados.
Y el de los alimentos propios de la tierra como los quesos, vinos, aceites, el Pan de la Cruz, las berenjenas de Almagro, el cordero manchego, el azafrán o los roscos y rosquillas.
Si queremos conocer los orígenes de Ciudad Real y empaparnos de su pasado, recomendamos hacer dos pequeños viajes de apenas 10 kilómetros desde el centro urbano. Uno nos llevará al Parque Arqueológico de Alarcos, que se levanta en un bello paraje junto al río Guadiana y en el que podemos sumergirnos en un viaje en el tiempo desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media. El otro nos conduce al yacimiento de Calatrava la Vieja, que nos traslada a una de las ciudades islámicas más antiguas de la Península, citada ya en tiempos de Abderramán I, en el 785, y que alcanzó un gran esplendor en el siglo IX al convertirse en capital de una amplia región musulmana. El asentamiento se divide en dos zonas, separadas por una gran muralla: el alcázar y la medina, quedando en el exterior los arrabales. De las mezquitas, baños y comercios de la medina encontraremos restos de habitaciones y calles pavimentadas. En el alcázar podremos observar las sucesivas ampliaciones islámicas, el ábside templario que no llegó a concluirse y la iglesia que erigió aquí la Encomienda de Calatrava.
Si te gusta la fiesta y la tradición, Ciudad Real es tu destino. Carnavales, Semana Santa, Mayos, romerías y el Corpus Christi se celebran con amplia participación popular, devoción y entrega. Pero si quieres disfrutar de un acontecimiento único no debes perderte la Pandorga. Es la fiesta grande de la ciudad, se celebra el 30 y 31 de julio –aunque el programa se extiende durante varias semanas con eventos culturales, gastronómicos y musicales– y representa el agradecimiento de los agricultores a la Virgen del Prado por los frutos recibidos de la cosecha.
Patrimonio: Catedral / Museos / Conventos.
Naturaleza: Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.
Gastronomía: Platos manchegos / Vino con D.O.
Albacete, Provincias y Localidades
Albacete, Albacete
Albacete, Albacete
Ciudad Real, Ciudad Real
Tamajón, Guadalajara
Ciudad Real, Ciudad Real
Ciudad Real, Ciudad Real