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Murallas y torre de castillo junto a edificio histórico

Mascaraque

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Mascaraque conserva el porte de la villa que llegó a ser: un castillo convertido en casa fuerte-palacio, casonas con escudos cuartelados, una iglesia barroca y la memoria del pintor renacentista Juan Correa de Vivar, que nació aquí hacia 1510.

Iglesia de piedra al final de una calle arbolada

Mascaraque, Toledo

Más detalles

  • Menos de 1.000 habitantes

  • Montes de Toledo

Sobre este lugar

El edificio que define Mascaraque es su castillo, del siglo XIV, transformado en 1518 en la casa fuerte-palacio de Juan de Padilla. Su presencia explica por qué el pueblo alcanzó la categoría de villa, con cuerpo de regidores y justicias propios, frente a las aldeas vecinas.

Ese pasado se sigue leyendo en el casco urbano: palacios con escudos cuartelados en cruz de tarja y portadas de arco rebajado formadas por sillares almohadillados, entre calles de trazado compacto que se recorren sin prisa.

Vista

La silueta del castillo-palacio sobre el llano y los escudos de piedra en las fachadas del casco antiguo.

El calendario gira en torno a dos fechas: el 3 de febrero, día del patrón San Blas, con su romería, y el 8 de septiembre, día de la patrona, la Santísima Virgen de Gracia. Entre ambas se celebran San Isidro Labrador el 15 de mayo y San Antonio de Padua el 13 de junio.

A finales de mayo o principios de junio, según caiga la Semana Santa, el municipio honra al Santísimo Cristo de la Misericordia. La Semana Santa dejó además su huella en la Ermita de Los Cristos, que debe su nombre a los pasos que allí se guardaban.

Oído

Las campanas de Santa María Magdalena y los cantos de la romería de San Blas cada 3 de febrero.

Detalles adicionales

Mascaraque lleva en su escudo el lema «NO TEMIERON». Lo obtuvo por autorización del Gobierno tras negarse, entre 1837 y 1838, a entregar los suministros que exigía el jefe carlista Basilio García: fue la única población de la zona que lo hizo, defendida por su propia milicia isabelina.

Olfato

El aire seco del llano y la tierra de labor de los campos que rodean el pueblo, entre cerros de poca altura.

La Ermita de Los Cristos, restaurada, alberga el museo dedicado a Juan Correa de Vivar, el pintor renacentista nacido en Mascaraque hacia 1510 y fallecido en Toledo en 1566, que mantuvo aquí casa y tierras toda su vida y fundó una capellanía en la iglesia del pueblo. A la salida del casco urbano queda la Ermita de Nuestra Señora de Gracia.

Por Mascaraque pasa la Ruta del Quijote en su itinerario de Toledo a San Clemente, del que parten tramos hacia La Guardia, Tembleque y Consuegra. El término, un llano de cerros suaves a unos 700 metros de altitud, lo cruza de sur a norte el arroyo de Campo Rey, camino del Algodor.