Cargando...
Dale un nombre a tu nueva lista de favoritos que te ayude a identificarla fácilmente.
Por ejemplo: "Planes de fin de semana en Castilla-La Mancha", "Paisajes naturales", "Rutas gastronómicas"... o cualquier nombre que se ajuste a tus planes.
En el corazón de La Mancha, sobre un paraje histórico habitado desde el Paleolítico, Pago de La Jaraba elabora vinos de excelencia que combinan la herencia agrícola de siglos con la innovación tecnológica y el respeto por la sostenibilidad.
Villarobledo, Albacete
Tempranillo
Garnacha
Sauvignon Blanc
Cabernet Sauvignon
Merlot
Tinto
Blanco
Pago de La Jaraba es un Vino de Pago con D.O.P. situado entre Villarrobledo y El Provencio, en pleno corazón de La Mancha. Sus vinos, elaborados a partir de tempranillo, graciano, cabernet sauvignon, merlot y sauvignon blanc, reflejan un terroir singular de suelos franco-aluviales y un microclima único rodeado de monte mediterráneo. Ha recibido la máxima distinción vitivinícola en España para un viñedo que expresa la esencia del terruño manchego.
Recorrer las viñas rodeadas de encinas y pinos permite contemplar la singularidad del terruño y la armonía entre cultivo y naturaleza.
La Jaraba, cuyo nombre proviene del término árabe que significa tierra abundante en agua, se asienta sobre un enclave natural privilegiado entre Villarrobledo y El Provencio. A lo largo de la historia, íberos, romanos, visigodos y árabes encontraron en estas tierras fértiles un lugar idóneo para la agricultura y la ganadería.
En 1997 la finca inicia una nueva etapa bajo la actual familia propietaria, que impulsa un proyecto agroalimentario integral y sostenible. Se recupera el viñedo, se modernizan las explotaciones agrícolas y ganaderas y se construyen la bodega, la almazara y la quesería, consolidando una producción basada en la excelencia y el respeto por el entorno.
El viñedo de pago, plantado tras un exhaustivo estudio de suelos, se cultiva buscando la mínima intervención en bodega para resaltar la pureza varietal y la tipicidad del terruño manchego.
Degustar sus vinos revela notas minerales, balsámicas y frutales que reflejan la identidad profunda del suelo y el microclima de La Jaraba.
El suelo franco, rico en guijarros gruesos de origen aluvial, aporta mineralidad y carácter a los vinos. Las 77 hectáreas de viñedo están rodeadas por 92 hectáreas de monte de encinas y pinos, creando un microclima diferenciador que favorece la maduración equilibrada y aporta notas balsámicas naturales.
Las variedades cultivadas incluyen tempranillo y graciano como base tradicional, acompañadas por cabernet sauvignon y merlot en tintos, y sauvignon blanc en blancos. Las vinificaciones se realizan por parcelas, con fermentaciones cuidadas y crianzas en barricas nuevas de roble francés de grano extrafino.
El reconocimiento como D.O.P. Pago La Jaraba en 2019 supone la máxima distinción para un viñedo en España, certificando la singularidad edafoclimática y la calidad excepcional de sus vinos.
Sentir en boca la elegancia de la crianza en roble francés y la amplitud de sus taninos aporta una experiencia envolvente y persistente.
Los vinos tintos proceden de las parcelas con mayor potencial enológico, vinificadas por separado y ensambladas antes de su crianza en barricas nuevas de roble francés. El Merlot de parcela seleccionada destaca por su fermentación singular y crianza sobre lías.
El Sauvignon Blanc, cultivado en las zonas más frescas del viñedo, se vendimia en el momento óptimo para preservar su expresión varietal y realiza una crianza prolongada sobre lías que aporta complejidad y volumen en boca.
La finca completa su proyecto con olivar, almendros, pistachos y nogales, reforzando un modelo sostenible y diversificado. Cuenta además con quesos manchegos elaborados por ellos de manera artesanal, con leche cruda de oveja manchega, sin procesos de pasteurización ni temperización, y produce aceite de oliva de su producción con una almazara propia.