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En plena Serranía Alta de Cuenca, rodeada de bosques y huertos tradicionales, la laguna del Marquesado es un lugar donde el agua, la piedra y la vegetación crean un paisaje de postal. Un destino imprescindible para quienes buscan naturaleza auténtica, tranquilidad y rincones con encanto.
Laguna del Marquesado, Cuenca
Desde Cuenca capital, tomar la N-420 dirección Valencia durante unos 26 km. Después, girar a la izquierda para tomar la CU-V-9142 en dirección a Cañada del Hoyo y Laguna del Marquesado. Una vez en la localidad, seguir la CM-2106, bien señalizada, hasta la laguna.
Desde el propio pueblo parte un sendero interpretativo circular, perfectamente señalizado y apto para todos los públicos.
Acceso libre y gratuito.
Espacio Natural Protegido
Rutas senderismo
Turismo activo
La laguna del Marquesado es un humedal de origen kárstico formado por una barrera natural de toba que represa el arroyo del Soto, el mismo proceso natural que dio origen a espacios tan conocidos como las lagunas de Ruidera. Sus aguas dulces y permanentes, de gran transparencia, albergan una biodiversidad extraordinaria.
Aguas transparentes, cascadas naturales, bosques verdes y huertos tradicionales que parecen sacados de un cuadro.
Situada a más de 1.300 metros de altitud, esta laguna se integra en un paisaje de montaña donde se alternan bosques de ribera, huertos tradicionales y pequeñas cascadas que salvan el desnivel de la barrera tobácea. Es uno de los pocos ejemplos de este tipo de humedal en Europa occidental, lo que la convierte en un enclave natural único, tanto por su valor ecológico como por su atractivo paisajístico.
El sonido del agua cayendo por la toba, el murmullo del arroyo y el canto de las aves del bosque.
Bajo la superficie del agua se esconden praderas de plantas acuáticas muy sensibles a la contaminación, señal de la excelente calidad de sus aguas. En sus orillas crecen especies poco habituales en el centro de la península, como orquídeas silvestres y vegetación propia de climas más húmedos y frescos.
La frescura del aire de montaña, la piedra porosa de la toba y la sombra de los árboles en verano.
El entorno de la laguna conserva un paisaje agrícola tradicional, con huertos escalonados, nogales y frutales que conviven con bosques de ribera. Los muros de piedra de toba, utilizados desde antiguo, refuerzan la armonía entre naturaleza y actividad humana. Todo ello hace de este espacio un lugar perfecto para pasear sin prisas y disfrutar del entorno con calma.
Una de las lagunas más bellas y singulares de la Serranía de Cuenca, con cascadas naturales, aguas limpias y un entorno verde excepcional.