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Tres lagunas, tres personalidades y un mismo escenario natural donde el viento, el agua y la sal dibujan uno de los paisajes más singulares de la provincia de Toledo.
Actividades
Lillo, Toledo
Desde Lillo, las tres lagunas se conectan a través de la carretera CM-3001 (Lillo–Villacañas).
El acceso a las inmediaciones de la laguna se realiza por el kilómetro 34,100 de esta vía.
Desde Toledo, tomar la CM-410 en dirección a Lillo.
Acceso libre y gratuito.
Espacio Natural Protegido
Rutas senderismo
Turismo activo
Zona de baño
Las lagunas de El Longar, Altillo Grande y Altillo Chica forman, junto a la Albardiosa, el complejo lagunar de Lillo. Se trata de humedales endorreicos salinos que aparecen como auténticas islas de agua en medio de la llanura manchega.
La laguna de El Longar alberga una de las mejores colonias de pagaza piconegra y mantiene presencia de tarro blanco durante todo el año. Los flamencos se desplazan entre las distintas lagunas, ofreciendo encuentros espectaculares. También es habitual observar aves acuáticas y esteparias entre extensos prados de albardín.
Grandes superficies blancas de sal, reflejos del agua y bandadas de aves recortándose sobre la llanura manchega.
La laguna de El Longar, la mayor de las tres, mantiene agua durante todo el año y se ha convertido en un importante refugio para aves acuáticas. Sus orillas están rodeadas por uno de los albardinales mejor conservados de la provincia, una planta típica de suelos salinos que define el paisaje.
Las lagunas de Altillo Grande y Altillo Chica, por el contrario, conservan su carácter estacional, alternando periodos de inundación y desecación, lo que permite observar una sucesión vegetal única y una gran riqueza botánica.
El sonido del viento y el bullicio de las aves, especialmente al amanecer y al atardecer.
El complejo suma unas 400 hectáreas, lo que lo convierte en el conjunto de lagunas salinas interiores más extenso de la península ibérica.
La textura crujiente del suelo salino y la brisa abierta de la meseta.
El contraste entre la laguna permanente de El Longar y las cubetas estacionales de los Altillos ofrece un mosaico de paisajes muy variado. En El Longar, además de pasear por sus orillas, es posible bañarse o practicar windsurf, algo poco habitual en humedales de este tipo.
El complejo de lagunas salinas más grande de la península ibérica, con albardinales únicos, aves espectaculares y un paisaje que cambia con el agua y la sal.