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Vista panorámica del caserío rodeado de dehesa y colinas suaves

Humedal relicto en Fontanarejo

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En las sierras del occidente de Ciudad Real, donde el agua suele ser escasa, el Bonal del Cerro de los Barranquillos rompe la norma. Un humedal persistente, discreto y extraordinario que conserva ecosistemas casi desaparecidos del interior peninsular.

Niebla cubriendo las casas al amanecer con el paisaje rural al fondo

Fontanarejo, Ciudad Real

Más detalles

  • Espacio Natural Protegido

Sobre este lugar

La Microrreserva del Bonal del Cerro de los Barranquillos se localiza en el término municipal de Fontanarejo, en la provincia de Ciudad Real, y fue declarada microrreserva en 2002. El espacio protegido cuenta con una superficie aproximada de 10,48 hectáreas.

El bonal se sitúa en el recorrido del arroyo de los Barranquillos, manteniendo un encharcamiento superficial permanente que constituye la base ecológica del enclave.

Vista

Un humedal verde y silencioso, encajado en la ladera y surcado por el arroyo.

Este espacio natural está compuesto por dos unidades claramente diferenciadas: una zona de fuerte pendiente, donde el agua discurre lentamente empapando el terreno, y otra situada directamente sobre el lecho del arroyo, donde el encharcamiento es más estable. Esta combinación favorece la aparición de un complejo mosaico de microhábitats.

La microrreserva forma parte del conjunto de bonales, trampales y turberas ácidas características del occidente de Castilla-La Mancha, ecosistemas relictos donde el agua no fluye con energía, sino que queda retenida por la vegetación y las peculiaridades del sustrato.

Oído

El discurrir lento del agua y los sonidos apagados del monte.

Detalles adicionales

En el bonal se desarrollan brezales higrófilos de Erica tetralix, pajonales de Molinia caerulea, esfagnales y comunidades de ciperáceas, junto a enclaves con plantas insectívoras como Drosera rotundifolia y Pinguicula lusitanica, indicadores de turberas bien conservadas.

Olfato

Aromas frescos y orgánicos propios de las turberas vivas.

Las zonas de turbera más genuina albergan comunidades dominadas por musgos del género Sphagnum, responsables de la formación de abombamientos turbosos (vejigas). En estos ambientes coexisten numerosas especies incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha, lo que refuerza el alto valor botánico y científico del enclave.

El bonal está rodeado por matorrales arbolados de encina, quejigo y alcornoque, que actúan como transición hacia el monte mediterráneo circundante.

La microrreserva tiene especial importancia para la fauna, ya que durante los periodos secos del año actúa como refugio, zona de bebida y reproducción. Destaca la presencia del tritón ibérico (Triturus boscai), especie catalogada de interés especial, además de otros anfibios, reptiles y aves ligadas a medios húmedos.

Información destacada

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  • Microrreserva declarada en 2002.
  • Superficie aproximada: 10,48 hectáreas.
  • Bonal de ladera con encharcamiento superficial permanente.
  • Presencia de turberas, esfagnales y flora protegida.

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