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En mitad de los áridos campos del sureste de Albacete, la laguna de Alboraj sorprende como un pequeño oasis cargado de vida. Este humedal protegido es un enclave esencial para la conservación de especies amenazadas y un excelente lugar para la observación de fauna.
Tobarra, Albacete
Desde Albacete se accede a Tobarra por la carretera CM-313. Una vez en la localidad, la carretera B-24 conduce directamente a la laguna en apenas cinco minutos.
La laguna puede visitarse durante todo el año, aunque la primavera y el verano son especialmente recomendables, cuando la actividad biológica es mayor y el contraste paisajístico resulta más evidente.
Espacio Natural Protegido
La laguna de Alboraj se localiza en el término municipal de Tobarra y constituye una microrreserva declarada en el año 2000. Su origen kárstico y su carácter permanente o semipermanente han permitido el desarrollo de comunidades vegetales muy especializadas, algunas de ellas únicas en la provincia.
Este humedal destaca especialmente por albergar una importante población de Helicantherrium polygonoides, una planta catalogada en peligro de extinción, lo que convierte a la laguna en un enclave de enorme valor botánico dentro del contexto regional.
El contraste entre el agua y el paisaje seco que la rodea convierte a la laguna en una imagen inesperada y muy atractiva.
A pesar de su reducida superficie, la laguna de Alboraj concentra una elevada diversidad biológica. Rodeada de campos de cultivo de secano, actúa como refugio climático y ecológico, ofreciendo alimento, zonas de cría y descanso para reptiles, aves y pequeños mamíferos.
El canto de las aves y el sonido del viento entre las cañas acompañan el recorrido.
La fauna de la laguna es especialmente interesante. Entre los reptiles destaca el galápago leproso (Mauremys leprosa), especie protegida y cada vez más escasa en muchas zonas de su área de distribución. La laguna también es frecuentada por numerosas aves, tanto residentes como estacionales, que encuentran aquí un lugar idóneo para alimentarse y nidificar.
Entre las especies de aves más representativas se encuentran el chotacabras pardo, el carricero común y el críalo, además de otras aves ligadas a ambientes húmedos. En ocasiones, no es raro observar rapaces como el águila culebrera sobrevolando el entorno.
Aromas húmedos y vegetales, poco habituales en esta zona de secano.
Desde el punto de vista botánico, además de Helicantherrium polygonoides, la laguna alberga especies de gran interés como Senecio auricula, adaptadas a suelos húmedos y salinos. La vegetación palustre y las formaciones de cañas contribuyen a la estabilidad del ecosistema y proporcionan refugio a numerosas especies animales.
Se aconseja llevar ropa y calzado de campo, protección solar en los meses más calurosos y agua en abundancia, ya que el agua de la laguna no es potable. Es fundamental respetar el entorno, no recolectar plantas ni molestar a la fauna, especialmente a las especies protegidas. Y aprovechar para visitar otro de los emblemas de Tobarra, el Museo del Tambor, como seña de identidad de su afamada tamborada.