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En la estrecha Travesaña Alta, en pleno corazón medieval de Sigüenza, se alza la Iglesia de San Vicente Mártir, una joya del siglo XII que forma, junto a la Catedral y Santiago, el emblemático triángulo románico de la ciudad. Uno de los grandes referentes del románico urbano de Sigüenza, con portada monumental y valiosa talla medieval del Cristo crucificado.
Sigüenza, Guadalajara
Calle Travesaña Alta, 7 - Sigüenza (Guadalajara)
Consultar horario de culto en la Iglesia de San Vicente Mártir.
Servicios religiosos
Visita libre
Edad Media
Siglo XII
Arquitectura religiosa
Tras la conquista de Sigüenza el 22 de enero de 1124, festividad de San Vicente Mártir, el santo fue proclamado patrón y se decidió erigir un templo bajo su advocación. La iglesia, de construcción coetánea a la Catedral, comparte con ella rasgos estéticos y constructivos propios del románico seguntino.
Se trata de una iglesia puramente urbana, encastrada en la trama medieval y rodeada por edificaciones civiles en todos sus flancos.
La portada despliega un juego de molduras, capiteles vegetales y la silueta serena de la Virgen gótica dominando la calle medieval.
Su planta es de una sola nave con ábside recto y campanario de factura moderna.
La portada románica es su elemento más destacado. Presenta arquivoltas profusamente decoradas, capiteles con hojas estilizadas y taqueado moderado. Sobre ella se añadió posteriormente una pequeña imagen gótica de la Virgen. Llama la atención la peculiar , solución técnica que no afecta a la colocación estratégica de la Virgen, orientada hacia quienes recorren la calle.
El murmullo de la Travesaña Alta se transforma en silencio al cruzar el umbral románico.
El interior sorprende por la ligereza estructural, con escasos apoyos y cubierta de madera. Algunos detalles apuntan ya hacia soluciones protogóticas.
Destaca la escalera de caracol que asciende a la torre y el rosetón que aporta iluminación al conjunto.
Presidiendo el altar se encuentra una espléndida talla policromada de Cristo crucificado, datada entre los siglos XII y XIII, una de las piezas más valiosas del templo.
Las molduras desgastadas y el relieve de los capiteles transmiten siglos de historia al contacto visual y cercano.
San Vicente, junto a la Catedral y la iglesia de Santiago, conforma un itinerario imprescindible para comprender el desarrollo del románico en Sigüenza.