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Uno de los mejores ejemplos del tardorrománico de toda la provincia de Guadalajara.. La iglesia de Santa Clara es una joya del tardorrománico alcarreño que ha llegado hasta nuestros días conservando una elegancia arquitectónica excepcional.
Molina de Aragón, Guadalajara
Plaza Santa Clara, 1
Molina de Aragón, provincia de Guadalajara
Visita libre
Edad Media
Siglo XIII
Arquitectura religiosa
La iglesia de Santa Clara de Molina de Aragón es un templo tardorrománico de estilo cisterciense construido en el siglo XIII. Originalmente fue la parroquia de Santa María de Pero Gómez, nombre que tomó de su patrocinador, un caballero local.
En el siglo XVI, el obispo de Sigüenza, fray Lorenzo de Figueroa, donó el edificio para su uso como capilla del convento de monjas clarisas, momento en el que pasó a denominarse iglesia de Santa Clara, función que mantiene en la actualidad.
La armonía de volúmenes y la elegancia de la portada románica.
Se trata de un templo de una sola nave, inacabada, con un único tramo, crucero muy acusado en planta y cabecera compuesta por presbiterio recto y ábside semicircular. Toda la fábrica está realizada en sillería de piedra arenisca rojiza, perfectamente concertada.
El ábside exterior se articula mediante seis haces de triples columnas sobre altos plintos que dividen el muro en cinco paños. El central alberga un elegante ventanal de arco de medio punto con arquivolta y chambrana lisa, apoyado sobre columnillas con capiteles vegetales. Ventanales de similar factura se repiten en el presbiterio y en el crucero.
La textura de la arenisca perfectamente labrada.
La portada principal, situada de forma descentrada en el brazo sur del crucero, es una de las más bellas de la provincia. Presenta cinco arquivoltas con baquetones y nacelas, guardapolvos de puntas de diamante y capiteles de fina decoración vegetal. Está protegida por un tejaroz sostenido por canecillos y una singular colección de metopas, un elemento poco habitual en el románico alcarreño.
En el interior sorprende la armonía del espacio, con bóvedas de cañón apuntado en la nave, presbiterio y brazos del crucero, bóveda de cuarto de esfera en el ábside y bóveda de crucería sencilla en el crucero. Destaca la calidad de los capiteles vegetales y elementos escultóricos, como la pequeña cabeza de felino esculpida en un capitel del brazo norte, así como la pila aguabenditera circular decorada con arcos de medio punto.
El templo fue cuidadosamente restaurado en la década de 1990. A pesar de haber quedado inacabada, la iglesia de Santa Clara conserva una unidad estilística y una calidad constructiva que la convierten en una referencia imprescindible para comprender el tardorrománico cisterciense en la Alcarria. Su estado de conservación permite apreciar con claridad tanto la arquitectura como los elementos decorativos originales.
Siglo XIII
Estilo tardorrománico cisterciense
Sillería de arenisca rojiza
Portada románica excepcional
Convento de monjas clarisas