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Cruz de piedra en patio con fachada histórica

Convento de Franciscanos Descalzos

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  • Gratuito

En Cuenca, incluso los conventos tienen leyenda. Aquí es donde la piedra, la fe… y el arrepentimiento se dieron la mano.

Escalinata junto a muro y arco de piedra

Cuenca, Cuenca

Más detalles

  • Siglo XVI

  • Visita libre

  • Arquitectura religiosa

  • Patrimonio Humanidad

Sobre este lugar

El convento fue fundado en 1578 bajo la advocación de San Lorenzo Mártir por don Marcos de Parada y Vidaurre, arcediano de Alarcón y canónigo de la Catedral de Cuenca, quien cedió una casa y una huerta situadas en la Hoz del Júcar para su establecimiento. Es muy probable que el edificio ya existiera parcialmente, pues se identifica con una construcción visible en la célebre Vista de Cuenca de 1565, realizada por el dibujante flamenco Anton van Wyngaerde.

Vista

La sobriedad conventual frente al paisaje de la hoz.

El conjunto se desarrolló como convento franciscano durante la Edad Moderna, experimentando diversas reformas y transformaciones. Aunque su arquitectura es sobria, acorde con el espíritu de la orden, incorpora elementos de gran interés, como la puerta de acceso de estilo rococó, con motivos florales y líneas sinuosas, fruto de intervenciones posteriores.

Junto al convento se levanta la ermita, y el acceso se realiza a través de un atrio ajardinado que actúa como espacio de transición entre la ciudad y el ámbito espiritual.

En el atrio se conserva una cruz votiva, conocida como la Cruz del Convertido, que constituye uno de los elementos más singulares del conjunto. La cruz presenta una mano esculpida, vinculada a una leyenda local según la cual Don Diego, tras ser tentado por el demonio con apariencia de mujer, sufrió tal impresión de terror y arrepentimiento que decidió ingresar en el convento para expiar sus culpas.

La cruz original, datada en 1709, fue restaurada tras actos vandálicos, conservándose su peana histórica.

Oído

El silencio denso del retiro espiritual.

Detalles adicionales

El edificio principal se articula sobre muros de carga de mampostería y ladrillo, con forjados de madera y cubierta inclinada de teja cerámica curva. La antigua iglesia presenta planta de cruz latina, con cúpula de media naranja en el crucero y bóveda de medio cañón en la cabecera.

Las fachadas combinan revocos de cal, mampostería rejuntada y yeso, adaptándose al fuerte desnivel del terreno. La carpintería es de madera, y el alero perimetral conserva elementos tradicionales.

Destaca la puerta de la iglesia, de estilo postherreriano, con falso dintel coronado por arco y decoración de bolas y pirámides, resultado de reformas del siglo XVIII.

Tacto

Muros austeros, madera gastada y jardín antiguo.

El convento ha sufrido numerosas transformaciones documentadas:

  • 1610: trabajos de yesería en la iglesia.

  • 1779: intervenciones de Lorenzo Santa María y Fernando López, responsables de varias portadas de cantería.

  • 2009–2010: actuaciones de conservación y rehabilitación.

Actualmente, el uso del edificio es residencial, aprovechando la planta de la antigua iglesia para estancias habitables. El cuerpo principal se encuentra estructuralmente consolidado, aunque con deficiencias en algunos revestimientos interiores. Un edificio anexo, alineado a la calle Bajada de las Angustias, se encuentra en estado de ruina parcial.

Información destacada

  • Fundación en 1578

  • Convento franciscano en la Hoz del Júcar

  • Puerta rococó singular

  • Cruz del Convertido y leyenda asociada

  • Edificio protegido de carácter singular