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Vista de Letur

Letur

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El coqueto casco urbano de Letur, con su trazado de laberínticas callejuelas, se levanta en un bello escenario natural donde el agua –fuentes, acequias, cascadas, posadas, cañones…– es indudable protagonista. Declarada Conjunto Histórico Artístico, está considerado como uno de los cascos andalusíes mejor conservados de Castilla-La Mancha. Su belleza natural y su rica historia convierten Letur en un encantador pueblo rural.

Cascada en los alrededores de Letur

Letur, Albacete

Sobre este lugar

Sabemos de la presencia humana en Letur desde los tiempos prehistóricos. Sus huellas se encuentran en rincones como La Fuente de la Sabina, con muestras de Arte Rupestre Levantino, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Hay además yacimientos arqueológicos ibéricos, como el de Macalón, La Muela y Los Castillicos. Pero fueron los árabes quienes dibujaron el trazado urbanístico que luego se asentará en época medieval. 

Hay que perderse por sus calles empedradas y sinuosas, asomarse a sus miradores, dejarse llevar entre tapiales de tierra, cal, piedra, madera y caña. El pasado árabe se refleja en sus casas encaladas y sus patios, en el alcantarillado y el sistema de regadío. Son muy llamativos y característicos los «portalicos» o portales vecinales, formados por un arco de medio punto o dintel con dos jambas, todo de cantería, que sirven como distribuidor o zaguán a las viviendas.

En la Plaza Mayor destaca la Iglesia de Santa María con sus sólidos muros y contrafuertes de piedra viva que se levanta entre el encalado caserío que la rodea. Frente al templo, el Ayuntamiento de estilo renacentista muestra en su fachada una curiosa placa conmemorativa en la que se lee: «Viva el Rey Amadeo I y la Constitución», en alusión a Amadeo de Saboya, quizás, el único monumento que este monarca tiene en España. También junto a la Plaza Mayor se encuentra el Museo Etnológico que nos sumerge en la memoria local de Letur con objetos artesanales, fósiles, utillaje agrícola y documentación tradicional en un sentido y auténtico recorrido con mucho encanto rural. Las callejas de fuerte pendiente nos descubren la Ermita del Alto o de La Concepción y los restos testimoniales del castillo que se levantó en el siglo XIII. 

Vistas

Desde los miradores el pueblo se asoma al abismo, a las huertas escalonadas y el paisaje natural de la Sierra del Segura.

 

Miradores, entre el cielo y la tierra

El paseo por Letur nos ayuda a comprender las páginas de una historia escrita entre montañas y barrancos. Pero es en sus miradores donde el alma del pueblo se revela con mayor intensidad. Estos balcones naturales ofrecen una espectacular postal: las huertas y terruños escalonados, el rumor del agua que llega desde los profundos cañones, y el horizonte abierto de la Sierra del Segura. Son paradas obligadas para quien busca belleza, historia y la paz serena de los pueblos con alma. Desde el Mirador de La Molatica, sobre los cortados rocosos que forman el peñón donde se asienta el pueblo, se nos ofrece una bella estampa de los huertos con sus hormas de tradición árabe, serpenteando por encima del cauce del arroyo de Letur; desde el de San Sebastián tenemos una magnífica vista del casco viejo; el de la Artezuela invita al silencio y a la contemplación de una explosiva naturaleza con vistas del cauce del arroyo de Letur; y desde el de las Moreras se contempla una magnífica vista del arroyo, cauce natural que recoge las aguas sobrantes de los diferentes nacimientos.

Sonido

El murmullo del agua –que serpentea desde las fuentes y acequias hasta arroyos y cascadas– acompaña al pueblo como una nana líquida, envolviendo sus calles y rincones en un canto que reconcilia. 

Agua y naturaleza

«…pueblo fresco y deleitable, alegre y de mucho agua y frescuras, de yedras y vidarras…». Así se describe Letur en la Relación topográfica de Felipe (1578). Aquí, en pleno corazón de la Sierra del Segura, el agua se siente a cada paso, configurando un paisaje de una belleza muy especial, que se convierte en un paraíso para los amantes de la naturaleza y del turismo rural.

El agua bulle y canta por las callejuelas del casco urbano a través de su alcantarillado moruno que riega los huertos: acequias, malecones, pilares, fuentes, charcos, balsas, ramblas y arroyos convierten el agua en protagonista del pueblo y de su entorno. El Arco de las Moreras, antiguo acueducto morisco, atestigua la arquitectura hidráulica tradicional. A solo diez minutos a pie, el Charco Pataco cautiva con su poza cristalina y su pequeña cascada; al igual que la Cascada de los Pradillos, a la que se puede llegar mediante una de las rutas más populares de la zona; por su parte, el propio arroyo de Letur, jalonado de cascadas y pozas naturales, completa un entorno ideal para el baño y el senderismo.

Charco Pataco en Letur

Turismo de estrellas

Lejos de las luces de las grandes ciudades, Letur es un lugar perfecto para contemplar el cielo estrellado. La excelente calidad de sus cielos la han permitido formar para del Destino Turístico Starlight Sierra del Segura que reconoce y acredita aquellos espacios que poseen una excelente calidad de cielo, que representan un ejemplo de protección y conservación y que han incorporado la observación del firmamento como parte de su patrimonio natural, paisajístico, cultural o científico y fomentan, a su vez, el Turismo de las Estrellas. Para disfrutar de esos cielos podemos acercarnos al Mirador Starlight por la carretera que va desde Letur hacia la Fuente de la Sabina o ir caminando desde el barrio de San Antón por la pista forestal de la Melera. Un panel interpretativo del cielo y una señal con el planetario nos invitan a observar el firmamento nocturno.

Información destacada

  • Ubicación: Sierra del Segura.
  • Patrimonio: Pinturas rupestres / Iglesia de la Asunción.
  • Naturaleza: Miradores / Cascadas / Pozas.
  • Atividades: Festival Leturalma.
  • Gastronomía: Tradicional / Olla con morcilla / Ensalada volera / Migas rulera.

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón