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En Cuenca, incluso el siglo XV sabe mirar hacia atrás. Un templo tardomedieval que mira más al románico que al Renacimiento.
Cuenca, Cuenca
Plaza de San Nicolás, casco histórico de Cuenca, Ciudad Patrimonio de la Humanidad
Visita libre en la parte exterior. El interior no es visitable.
Acceso libre.
Visita libre
Edad Media
Siglo XV
Arquitectura religiosa
Patrimonio Humanidad
La iglesia de San Nicolás de Bari parece haber estado ya construida en el siglo XV, aunque su arquitectura no responde a los lenguajes renacentistas propios de ese periodo. Por el contrario, su planta rectangular con ábside de piedra, la orientación meridional de la fachada y la sencillez formal la acercan a los modelos románicos, lo que la convierte en un edificio singular dentro del panorama religioso conquense.
Se sitúa en la plaza de San Nicolás, formando parte de un entorno urbano tranquilo y recogido, lejos de los grandes focos monumentales, pero cargado de autenticidad.
Un templo sencillo que dialoga con la plaza sin imponerse.
El templo es de una sola nave, de forma rectangular, dividida en tres cuerpos:
Los tramos se separan mediante pilastras adosadas, rematadas por entablamento.
Sobre ellas descansan arcos de medio punto.
La cubierta es una bóveda de cañón con lunetos, que aporta continuidad y sobriedad al espacio.
En el primer cuerpo se sitúa el altar mayor, presidido por una imagen de San Nicolás de Bari, acompañado por nichos de mármol rojo a ambos lados, que introducen una nota cromática en un conjunto esencialmente austero.
Mampostería rugosa y sillería bien escuadrada.
Junto al altar mayor, en el lado derecho, se abre una puerta que da acceso a una escalera helicoidal de piedra, de bella factura, que conduce hasta la campana de la torre. Este elemento, funcional y elegante a la vez, es uno de los detalles más interesantes del edificio.
Desde la tribuna, la iglesia se comunica con el Convento de las Angélicas, lo que evidencia su integración en el tejido religioso y conventual de la ciudad.
El rumor de la vida urbana roto por las campanas cercanas.
El exterior del templo destaca por su gran sencillez:
Fábrica de mampostería revestida de mortero
Refuerzo de sillería en las esquinas
Cubierta a dos aguas
Presenta tres fachadas muy discretas. La principal, orientada a la plaza, alberga la portada de acceso:
Arco apuntado con moldura
Pilastras adosadas con capitel sencillo
Óculo circular recercado con moldura sobre la portada
La torre, adosada al templo, tiene planta rectangular y dos cuerpos:
El inferior, de mampostería revestida
El superior, íntegramente de sillería
Remata con cornisa de piedra, alero y cubierta a cuatro aguas de teja, aportando verticalidad sin estridencias.
La iglesia de San Nicolás de Bari destaca por:
Su temprana cronología bajomedieval
Su clara inspiración románica en pleno siglo XV
Su sobriedad constructiva
La escalera helicoidal interior
Su integración en el tejido conventual del casco histórico
Construcción documentada en el siglo XV
Planta rectangular con ábside de piedra
Inspiración románica
Bóveda de cañón con lunetos
Escalera helicoidal de piedra
Comunicación con el Convento de las Angélicas
Nambroca, Toledo
Almadén, Ciudad Real
La Roda, Albacete
Mota del Cuervo, Cuenca
Valdeavellano, Guadalajara
Fuentealbilla, Albacete